El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó que entre los siete presuntos integrantes del ELN muertos en los bombardeos realizados el 4 de febrero en Tibú y El Tarra (Norte de Santander) había un menor de edad.
La entidad informó que ya logró identificar cinco cuerpos (3 mujeres y 2 hombres adultos y el menor) y entregarlos a sus familias, mientras continúa el proceso de identificación de otros dos cadáveres.
La operación fue ejecutada por Ejército, Fuerza Aeroespacial y Policía, con el objetivo de debilitar la presencia del ELN y otros grupos armados en la región. Durante el ataque también se incautaron armas, explosivos y material adaptado para drones.
El presidente Gustavo Petro afirmó que este fue el bombardeo número 14 durante su gobierno, asegurando que buscan “evitar al máximo la caída de menores”, en medio de la polémica histórica por reclutamiento infantil en el conflicto armado.
Además, se recordó que en este tipo de operaciones, a lo largo de distintos gobiernos, han muerto decenas de niños debido al reclutamiento forzado por grupos ilegales.