La Armada de Chile anunció que monitoreará de cerca la llegada y actividades de un buque de bandera china, cuyo arribo al puerto de Valparaíso está programado para el próximo 17 de enero y que ha sido señalado por expertos y autoridades internacionales como una embarcación con posible doble uso, incluido espionaje, más allá de su aparente función científica.
Se trata del buque Tan Suo Yi Hao, una nave de investigación que transporta al sumergible Fendouzhe, el único batiscafo capaz de operar a grandes profundidades. Aunque oficialmente se presenta como una unidad dedicada a la exploración oceanográfica profunda, su historial de operaciones, que incluye navegación en zonas sensibles y rutas tomadas ampliamente fuera de curso, ha generado inquietud en varios países.
Por ese motivo, las autoridades chilenas han indicado que el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) estará atento a la navegación, las rutas autorizadas y el momento en que la embarcación deberá salir de aguas jurisdiccionales. El monitoreo permanente se realizará tanto durante su estancia en aguas territoriales y la Zona Económica Exclusiva (ZEE) como en su tránsito, ajustándose a la normativa vigente bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
Aunque el buque fue autorizado para realizar investigación en la Fosa de Atacama, ubicada frente al desierto chileno, expertos han expresado dudas sobre sus intenciones debido a la posible recopilación de información estratégica en alta mar, lo que explicaría el refuerzo de la supervisión por parte de la Armada chilena.
Las autoridades han señalado que la vigilancia incluirá la supervisión de los movimientos completos del buque desde su arribo hasta su salida, así como la observación de las actividades que realice en la zona de investigación.