En Bogotá se generó una fuerte indignación luego de que denunciaran que un caballo fue llevado a un establecimiento mientras era sometido a ruidos intensos, uso de pólvora y consumo de alcohol. El animal habría sido expuesto a un ambiente de estrés extremo y condiciones abusivas.
Testigos relataron que el equino llegó desorientado, mientras los sonidos explosivos y el ambiente festivo lo sometían a tensión. La situación fue calificada como un caso de maltrato animal grave, y autoridades ambientales junto con inspectores municipales investigan lo sucedido.
Se espera que la ciudad tome acciones contundentes frente a este tipo de actos, para proteger a los animales frente a fiestas, espectáculos o eventos donde suelen vulnerarse sus derechos.