Las organizaciones criminales en Colombia están cambiando la forma de mover su dinero ilegal: ahora utilizan criptomonedas para lavar recursos del narcotráfico, la extorsión y hasta secuestros, evitando así el control de bancos y autoridades.
Según investigaciones citadas por Infobae, estas estructuras aprovechan el anonimato y la velocidad de las transacciones digitales para mover grandes sumas en segundos y sin transportar efectivo, lo que dificulta el rastreo estatal.
Uno de los casos que evidenció esta modalidad ocurrió en Envigado: los secuestradores de un influenciador exigieron más de $3.000 millones en criptoactivos, y durante el cautiverio la víctima alcanzó a entregar 184.000 dólares en monedas digitales antes de ser liberada.
Los delincuentes usan varias técnicas:
Cuentas digitales abiertas a nombre de terceros
Plataformas descentralizadas
“Mezcladores” que fragmentan el dinero para ocultar su origen
Conversión inmediata a efectivo en distintos países
Además, las monedas estables ligadas al dólar permiten transferencias internacionales casi inmediatas, lo que facilita enviar recursos fuera del país y repartirlos entre colaboradores.
Incluso algunas bandas ya compran mercancía de contrabando pagándola con criptomonedas o utilizan plataformas web para adultos como intermediarias para disimular los pagos.
Las autoridades reconocen que la legislación actual no alcanza a cubrir la velocidad de estas operaciones digitales, por lo que combatir este tipo de lavado de activos se ha convertido en uno de los mayores retos de seguridad financiera en Colombia.