El régimen del presidente Daniel Ortega sigue reteniendo en cárceles nicaragüenses a un grupo de presos políticos que se niega a liberar, aunque ha dejado en libertad a otras personas en los últimos días y semanas. Según organismos de derechos humanos y registros independientes, aproximadamente 38 personas consideradas presos políticos permanecen encarceladas bajo condiciones difíciles, incluso después de excarcelaciones recientes promovidas por el gobierno.
🔒 Quiénes siguen detenidos Entre quienes siguen en prisión figuran líderes sociales, opositores y defensores de derechos que las autoridades nicaragüenses han tratado con “particular saña”, según monitoreos independientes. Al menos 10 de estos detenidos llevan más de una década privados de libertad, y algunos son considerados en situación de “desaparición forzada”, sin acceso a procesos judiciales claros, visitas familiares ni asistencia legal adecuada.
📜 Excarcelaciones recientes pero parciales Aunque el Gobierno de Ortega ha difundido la liberación de decenas de presos políticos —algunas cifras oficiales hablan de alrededor de 24 a 30 personas puestas en libertad en enero de 2026— organizaciones civiles y familiares sostienen que aún hay muchas más personas injustamente detenidas y que esas excarcelaciones a menudo se otorgan como “libertad condicionada”, obligando a los beneficiados a reportarse diariamente ante autoridades y prohibiéndoles dar declaraciones públicas.
📍 Contexto y crítica internacional La situación de presos políticos en Nicaragua ha sido objeto de críticas constantes por parte de gobiernos y organismos internacionales, que han instado al régimen a liberar a todos los detenidos por motivos políticos. El gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, ha exigido la liberación inmediata de todos los presos políticos y el fin de las detenciones arbitrarias en el país.
👉 Este panorama refleja una tensión permanente entre el régimen de Ortega y los grupos de derechos humanos, que denuncian la persistencia de detenciones arbitrarias, falta de transparencia judicial y condiciones carcelarias preocupantes para quienes siguen retenidos por razones políticas en Nicaragua.