Las manifestaciones en Irán contra la dura crisis económica que atraviesa el país se intensificaron este 30 de diciembre de 2025, con un factor que ha dado un nuevo impulso al movimiento: los estudiantes universitarios se sumaron a las protestas, extendiendo las expresiones de descontento más allá de los mercados y barrios populares.
📚 Desde los campus de Teherán a otras ciudades, jóvenes universitarios han coreado consignas como “muerte al dictador” y “libertad, libertad”, en referencia al liderazgo del régimen que gobierna desde la Revolución Islámica de 1979. Las protestas se dieron en instituciones como las universidades de Teherán, Beheshti, Sharif, Amir Kabir, y otras importantes facultades, donde la presencia policial fue reforzada y en algunos casos soldados rodearon residencias estudiantiles para contener las movilizaciones.
📍 Las protestas no son un fenómeno aislado: comenzó hace varios días con comerciantes y trabajadores afectados por la caída libre de la moneda nacional, el rial, que ha perdido un valor histórico frente al dólar, encendiendo la hiperinflación, reduciendo el poder de compra y generando un fuerte malestar en sectores amplios de la sociedad.
💬 Según videos que circulan en redes sociales, muchos estudiantes manifestaron su determinación a pesar del riesgo de arrestos o represión, asegurando que no retrocederán ante las dificultades. Las consignas reflejan un rechazo no solo a las dificultades económicas, sino también a las instituciones políticas que consideran responsables de la situación, marcando un momento clave en la protesta social del país.
🔎 Estas movilizaciones se producen en el tercer día consecutivo de protestas, que comenzaron con el cierre de negocios en grandes mercados como el Gran Bazar de Teherán, donde vendedores reclamaron por las pérdidas económicas causadas por la volatilidad del mercado cambiario y las sanciones internacionales.
🚧 La participación estudiantil representa una ampliación del movimiento popular, que ahora cruza generaciones y sectores de la sociedad iraní. Los jóvenes, con su energía y presencia en espacios universitarios, han llevado el mensaje de frustración social a un plano todavía más visible, haciéndose sentir no solo en las calles sino también en el corazón de las instituciones educativas históricamente asociadas con el pensamiento crítico y el activismo político.