La comunidad del municipio de Vista Hermosa, en el Meta, vivió horas de pánico y confinamiento forzado tras el avance de enfrentamientos armados entre tropas del Ejército Nacional y disidencias de las extintas FARC, identificadas principalmente con la estructura de alias Calarcá, que mantienen a pobladores en medio del fuego cruzado con ráfagas de fusil y sobrevuelos de helicópteros durante la noche del 23 de enero de 2026.
👨👩👧 Civiles entre balas Vecinos relataron momentos de zozobra en que niños, mujeres embarazadas y adultos mayores quedaron atrapados en sus viviendas, sin posibilidad de evacuar por el miedo a ser alcanzados por tiros perdidos o explosiones, obligándolos a refugiarse bajo camas o en el suelo mientras escuchaban el combate cercano a sus casas.
📢 Llamados de auxilio En audios y grabaciones recogidas por medios nacionales, líderes comunitarios y residentes hicieron llamados urgentes al alcalde y a las autoridades locales para pedir ayuda, describiendo la situación como una “balacera en medio de las casas” y rogando por la presencia institucional para garantizar protección.
📊 Balance de violencia y riesgo Operativos militares buscan enfrentar a las disidencias de Calarcá en zona rural, particularmente contra miembros de la estructura Marco Aurelio Buendía, algo que ha dejado muertos y heridos entre los grupos armados, y ha generado reportes de desaparecidos y enfrentamientos continuos, aunque las cifras oficiales de víctimas civiles aún no se han confirmado en detalle.
🤝 Respuesta de autoridades La gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, anunció el despliegue de un plan de choque con la fuerza pública y autoridades locales para proteger a la población civil y restablecer la seguridad, al tiempo que condenó a los grupos ilegales por instrumentalizar a los habitantes como “escudos humanos” en el conflicto.