El presidente Gustavo Petro salió al paso luego de que el ministro de Seguridad de Costa Rica desmintiera sus declaraciones sobre un decomiso hecho en ese país. En respuesta, Petro aseguró que él no difundió información incorrecta y desafió al funcionario costarricense a revisar los registros oficiales.
Petro argumentó que su intención era evidenciar el esfuerzo internacional contra el narcotráfico y destacó que mantener alianzas regionales requiere responsabilidad en el manejo de los datos públicos.
Este cruce diplomático pone en evidencia las tensiones que pueden generarse cuando se combinan comunicación presidencial, seguridad internacional y credibilidad institucional.