Lo que al inicio de 2024 era una situación crítica para la infraestructura vial del departamento, hoy muestra un panorama alentador: de 55 máquinas, 41 ya están en funcionamiento, gracias al liderazgo del ingeniero Álvaro Luis Rivera, secretario de Infraestructura, y a un equipo que ha priorizado la gestión técnica sobre el gasto excesivo.
🔧 De abandono al trabajo en campo Cuando comenzó la actual administración, solo 21 máquinas estaban operativas. Hoy, con más de un 75 % del parque reactivado, los equipos trabajan activamente en 15 frentes distribuidos por todo el departamento, priorizando vías terciarias, puntos críticos y sectores históricamente olvidados.
📍 Frentes activos por municipio:
Nunchía: 20 km intervenidos en vía Corea–Pretexto–Guacharacas–Yopalosa.
Paz de Ariporo: 15 km en vía Totumo–Las Guamas y 24 km en la Ruta de los Libertadores.
Monterrey: 9 km en Brisas del Llano.
Villanueva: 30 km en barrio El Triunfo.
Tauramena: 18 km en Los Trompillos–Carupana.
Yopal: 2 km en Ciudadela La Bendición (en alianza con Acuatodos).
Orocué: múltiples frentes, incluyendo acceso a resguardos indígenas y zonas como El Duya, Wisirare y San Rafael.
Támara: atención a puntos críticos en El Volcán.
Trinidad: vía El Banco–Bocas del Pauto.
Aguazul–Maní: reparcheo en vía 6212.
Yopal–Orocué: reparcheo desde Tilodirán hasta Paso El Cacho.
Maní–Tauramena–Villanueva: reparcheo en la Marginal del Resguardo Central del Llano.
🤝 Trabajo en equipo, sin excusas Esta estrategia se sustenta en un modelo colaborativo en el que la Gobernación, alcaldías, sector privado y organismos de gestión del riesgo aportan maquinaria, operarios, materiales y logística. Todo con un objetivo: recuperar la transitabilidad y la conectividad rural.
📣 “Hoy la maquinaria está trabajando donde más se necesita: en las veredas y zonas rurales”, expresó el secretario Rivera. Aunque reconoce que falta apoyo institucional a nivel nacional, asegura que Casanare no se detiene y seguirá buscando alianzas para llegar a más comunidades.
🏞️ ¡Hechos que ruedan! Con resultados visibles, Casanare demuestra que con voluntad política y técnica, sí se puede avanzar. El progreso no se queda en discursos: se ve en las vías, en los frentes activos y en las comunidades que hoy sienten la presencia del Estado.