En el municipio de Tame, en el departamento de Arauca, se informó que al menos cinco soldados del Ejército Nacional de Colombia habrían sido secuestrados por miembros de grupos armados que operan en la región, entre los que se encuentran las disidencias de las FARC y el ELN.
El comando militar de la zona notificó que los uniformados fueron interceptados en un corredor estratégico de movilidad, lo que indica que los captores buscan obtener ventajas logísticas o hacer presión.
Autoridades y organismos de derechos humanos han lanzado alertas sobre el aumento de capturas de miembros de la fuerza pública en zonas rurales de Arauca, lo que refleja nuevamente la fragilidad de la seguridad en esa frontera