El debate por el salario mínimo en Colombia sigue caliente. Tras la suspensión provisional del decreto que fijaba un aumento cercano al 23 % para 2026, el sector empresarial reaccionó y ahora exige reglas claras antes de aceptar un nuevo incremento.
El Consejo de Estado frenó el decreto porque el Gobierno basó la subida en conceptos como “salario vital” y “brecha de suficiencia material”, dejando de lado variables obligatorias por ley como inflación, productividad y PIB. La Corte ordenó expedir un nuevo decreto técnicamente sustentado para evitar un vacío jurídico.
Frente a esto, el Consejo Gremial Nacional respaldó la decisión judicial y pidió que cualquier nuevo aumento esté estrictamente sustentado en criterios técnicos y legales. Insisten en que no se pueden reemplazar los parámetros establecidos por la Ley 278 de 1996 por indicadores externos.
Evaluar efectos sobre empleo, informalidad y competitividad
El presidente de la ANDI advirtió que la medida podría afectar la inflación, el empleo y la viabilidad de pequeñas empresas, además de perjudicar a millones de trabajadores informales que ganan menos del mínimo.
📊 Otro punto clave del debate Expertos recuerdan que más de la mitad de los trabajadores en Colombia ni siquiera recibe salario mínimo, por lo que el problema no sería solo subirlo, sino lograr que la gente pueda acceder realmente a él dentro de la formalidad laboral.