Las arritmias cardíacas —alteraciones del ritmo normal del corazón— pueden poner en riesgo la vida si no se identifican y tratan oportunamente.
Entre los principales riesgos asociados con las arritmias están el infarto, el accidente cerebrovascular (ACV), y la muerte súbita.
Para mejorar las posibilidades de detección temprana se recomienda:
Realizar exámenes como el electrocardiograma (ECG) o un Holter de ritmo cardíaco en personas con síntomas o factores de riesgo.
Controlar factores de riesgo cardiovascular: presión alta, diabetes, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, sueño inadecuado.
La detección temprana y tratamiento adecuado pueden reducir de forma significativa las complicaciones graves y la mortalidad asociada a estas condiciones.