La crisis de la Nueva EPS sigue revelando capítulos de impacto nacional. La Fiscalía General de la Nación acusó formalmente a José Fernando Cardona Uribe —expresidente de la entidad entre 2009 y 2024—, Juan Carlos Isaza Correa (exvicepresidente financiero), Edgar Pedraza Castellanos (exgerente de contabilidad) y Fabio Antonio Peralta Núñez (exgerente de cuentas médicas), por su presunta responsabilidad en el ocultamiento de facturas y desvío de más de $70.500 millones destinados a hospitales e IPS.
📌 Según el ente acusador, entre 2019 y 2023 los directivos dejaron de procesar 14 millones de facturas, alterando los estados financieros para mantener una “imagen positiva” de la EPS ante la Superintendencia de Salud y así evitar una intervención que debió darse antes de 2024.
Los delitos que se les imputan incluyen falsedad en documento privado, fraude procesal, peculado por apropiación y omisión en el control de recursos de la salud. La Fiscalía sostiene que esta manipulación permitió mostrar utilidades ficticias y prolongar la operación de la entidad, mientras se acumulaban deudas con hospitales y clínicas en todo el país.
💬 El presidente Gustavo Petro calificó el caso como un “enorme robo a la salud en Colombia”, asegurando que la Nueva EPS presentó cifras alteradas para justificar mayores transferencias de recursos. Petro recordó que desde el inicio de su gobierno advirtió sobre irregularidades en el manejo financiero de la entidad y planteó eliminar la intermediación de las EPS para transferir los recursos directamente a clínicas y hospitales.
⚖️ El juicio contra los exdirectivos se convierte en un episodio clave dentro del colapso de la Nueva EPS, que ya había sido señalada por la Contraloría como una entidad en “etapa terminal”.