El niño Mateo Andrés Brieva Arellano, de 11 años, falleció en Cartagena luego de pasar casi dos meses en coma a raíz de un accidente doméstico. Inicialmente cayó sobre un fragmento de vidrio y sufrió una herida en el pie que, según su madre, no fue tratada adecuadamente.
Su evolución empeoró cuando, durante una resonancia bajo sedación, presentó complicaciones que derivaron en fallos respiratorios, permaneciendo internado hasta su deceso el 4 de octubre.
La madre del menor exige que se esclarezcan las responsabilidades médicas y legales del caso, mientras que las autoridades locales cerraron temporalmente el centro asistencial involucrado para investigar posibles fallas en los protocolos de atención.