Un informe periodístico reciente reveló una serie de chats extraídos de un computador de alias Calarcá —jefe de una disidencia de FARC— que indican que, durante el cese al fuego negociado bajo la política de Paz Total, este grupo armado ordenó asesinatos, reclutamiento de menores y expansión militar.
📲 Qué revelan los documentos filtrados
Entre las conversaciones aparece la orden directa de asesinar a excombatientes acogidos al acuerdo de paz.
Hay registros de reclutamiento de menores: menores de 14 años aparecen enlistados para integrarse a las filas delictivas.
Pese al cese al fuego y las negociaciones, se evidencia que la disidencia fortaleció su estructura: incrementó afiliados, armamento y presencia en múltiples regiones del país.
Estos hallazgos desarticulan la narrativa oficial de que el cese al fuego y la paz gestarían desarme, reinserción y menor violencia. Al contrario: muestran mantenimiento —e incluso aumento— de actividades delictivas bajo un manto de diálogo.
⚠️ Reacciones inmediatas en política y defensa del Estado
Tras la filtración, el gobierno reaccionó anunciando investigaciones rigurosas. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ordenó una revisión interna y subrayó que “ningún acto de ilegalidad dentro de la Fuerza Pública será tolerado”, advirtiendo que si se comprueba la participación de funcionarios, responderán ante la justicia.
Además, el presidente Gustavo Petro ordenó realizar un examen forense digital de los chats para verificar su autenticidad, señalando que podría tratarse de manipulaciones hechas con inteligencia artificial, lo que añadiría complejidad al caso.
📉 Consecuencias: un golpe al discurso de paz y una crisis de confianza
El escándalo ha generado fuertes cuestionamientos al programa Paz Total. Expertos en seguridad advierten que estas revelaciones podrían deslegitimar los procesos de negociación, debilitar la credibilidad del gobierno ante la ciudadanía y desatar una ola de rechazo en regiones afectadas por la violencia.
Para muchos analistas, los únicos beneficiados hasta ahora son los grupos armados que, bajo la sombra de un acuerdo de paz, aprovecharon impunidad, infiltraciones y la permisividad institucional para expandirse.
🔎 Qué viene ahora
Investigar a fondo las relaciones entre disidencias y miembros de la Fuerza Pública o inteligencia, tal como lo ordenó la cartera de Defensa.
Verificar con peritaje digital la autenticidad de los chats, ante las denuncias de posible manipulación con IA.
Evaluar el impacto del escándalo: cuántos homicidios, desapariciones o reclutamientos pueden atribuirse a estructures que operaron durante el cese al fuego.
Reabrir el debate público sobre la viabilidad real de la Paz Total y las garantías para víctimas, excombatientes y comunidades.