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📰🌍 PROTESTAS EN IRÁN: LAS OPCIONES DEL RÉGIMEN SE REDUCEN MIENTRAS CRECE EL DESCONTENTO POPULAR 🇮🇷🔥

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Irán atraviesa una de las olas de protestas más intensas de su historia reciente, con manifestaciones que han movilizado a miles de personas por más de dos semanas y que, según analistas, han obligado al régimen del líder supremo, ayatolá Ali Khamenei, a enfrentar una creciente pérdida de control político y social.


Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025 y se expandieron rápidamente, alcanzando las 31 provincias del país, con miles de personas en las calles de ciudades grandes y pequeñas, algo que no se veía desde las revueltas de 2009 y, en magnitud, desde la revolución de 1979. Miles de manifestantes, incluidas mujeres, clases medias y sectores hasta ahora marginados de la protesta, corean consignas como “muerte al dictador” exigiendo cambios profundos en el sistema político.


Un análisis de The Economist reseñado por Infobae señala que a medida que aumentan las protestas, las opciones del régimen se reducen. La prolongación de las movilizaciones ha erosionado la confianza en el gobierno y ha creado un dilema profundo para las autoridades: emplear una represión brutal, con el riesgo de intensificar la resistencia, o procurar concesiones que puedan ser vistas como una rendición parcial de poder.


Frente a este escenario, el gobierno iraní ha aumentado la represión:
• Corte total de internet y comunicaciones para dificultar la organización y cobertura de las protestas, una medida extrema que limita la información dentro y fuera del país y que ya lleva varios días en vigor.
• Las autoridades han intensificado la violencia contra manifestantes, con al menos decenas de muertos y miles de detenciones, según activistas independientes y organizaciones de derechos humanos.
• El fiscal general incluso llegó a amenazar con pena de muerte a quienes participen o colaboren con las protestas, calificándolos como “enemigos de Dios” bajo la legislación iraní.


Las protestas no son solo políticas: están arraigadas en una crisis económica profunda. El país sufre una escasez generalizada de alimentos y productos básicos, altos índices de pobreza e inflación galopante, lo que ha erosionado el estándar de vida de amplios sectores. Esta situación ha convertido lo que podría haber sido una protesta aislada en un movimiento multitudinario y sostenido con demandas más amplias que la simple mejora de condiciones económicas.


La Economist señala que Khamenei ha intentado negar la legitimidad de las protestas en discursos públicos, calificándolas de manipulación externa y equiparándolas a alborotos, pero la fuerza con la que se han extendido, incluso en bastiones tradicionales de apoyo al régimen, pone en evidencia la fragilidad interna del Estado iraní. Según el análisis, las sospechas y la desconfianza entre los propios cuerpos de seguridad también representan un reto adicional para la represión total sin desestabilización más amplia.

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