En una contundente operación de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, las autoridades lograron materializar la captura de un hombre que es señalado de cometer sistemáticos abusos sexuales y actos de violencia intrafamiliar contra las tres hijas de su compañera sentimental. Los aberrantes sucesos, según el informe investigativo, se habrían prolongado a lo largo de varios años y tuvieron lugar de manera continuada en dos zonas geográficas muy distantes del territorio colombiano.
La investigación penal señala que las agresiones habrían comenzado inicialmente en el departamento de Arauca, un entorno donde el indiciado presuntamente aprovechaba los momentos de soledad y su rol de autoridad en el hogar para someter a las menores. Posteriormente, tras un traslado del núcleo familiar, el escenario de las agresiones recurrentes se trasladó al municipio de Chía, en Cundinamarca, perpetuando así un ciclo de terror y vulneración absoluta de los derechos fundamentales de las víctimas.
Gracias a la denuncia oportuna y al despliegue de peritajes técnicos e interdisciplinarios por parte de los cuerpos de policía judicial, se recaudó el material probatorio suficiente para que un juez de control de garantías emitiera la orden de aprehensión. Tras ser judicializado, el capturado quedó bajo recaudo judicial en un centro de reclusión y enfrentará cargos de extrema gravedad criminal, mientras las menores reciben el debido acompañamiento psicosocial integral para iniciar su proceso de restauración emocional.