🎒⚠️ Más de 1.100 estudiantes permanecen sin poder asistir a clases en la región del Catatumbo debido al riesgo que representa la presencia de minas antipersona y otros artefactos explosivos en los caminos utilizados para llegar a las instituciones educativas. La situación mantiene en alerta a las autoridades, que advierten sobre el impacto que el conflicto armado sigue teniendo en el acceso a la educación de cientos de menores.
De acuerdo con la información conocida, las restricciones afectan principalmente a comunidades rurales, donde los estudiantes deben recorrer largos trayectos para llegar a los colegios. Ante el peligro de explosivos sembrados en diferentes sectores, las actividades académicas han sido suspendidas como medida de protección.
Las autoridades educativas y organismos humanitarios expresaron su preocupación por las consecuencias que esta situación tiene sobre el derecho a la educación, ya que la interrupción de las clases puede prolongarse mientras no existan condiciones seguras para el desplazamiento de los alumnos y docentes.
Además del impacto en la formación académica, la suspensión de las jornadas escolares también afecta la alimentación y el bienestar de muchos menores que reciben apoyo a través de los programas de alimentación escolar, especialmente en las zonas más apartadas del Catatumbo.
Las autoridades continúan evaluando alternativas para garantizar el regreso seguro de los estudiantes a las aulas, al tiempo que insisten en la necesidad de fortalecer las acciones de desminado humanitario y las medidas de protección para las comunidades que permanecen expuestas al riesgo de estos artefactos explosivos.