Las tensiones en torno a la presidencia del Senado han escalado al plano personal y familiar. Sandra Spath, esposa del senador y candidato a dirigir la corporación judicial Alfredo Deluque, cuestionó públicamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez tras los fuertes reproches del uribismo hacia las alianzas de su esposo. A través de un contundente pronunciamiento en redes sociales, Spath sugirió una falta de coherencia en la postura del exmandatario, señalando que «en diciembre su opinión era diferente» y pidiéndole abiertamente «que el odio no nuble su razón».
La controversia se encendió debido al rechazo radical del Centro Democrático y figuras afines como Tomás Uribe hacia la postulación de Deluque, a quien acusan de inconsistencia ideológica por haber respaldado reformas clave de la administración saliente de Gustavo Petro (como la reforma tributaria de 2022 y la «Paz Total»). Ante los duros señalamientos, Sandra Spath defendió la trayectoria de su cónyuge y acompañó su reclamo con una fotografía de un encuentro privado previo entre la pareja y el exjefe de Estado, enfatizando que el país merece recordar a Uribe «por sus grandes obras, no por sus desaciertos».
Por su parte, el Centro Democrático no tardó en reaccionar e intentó matizar el trasfondo del cruce de declaraciones. A través de un comunicado oficial, la colectividad restó peso político al encuentro del pasado retratado en la foto, argumentando que la amabilidad de Álvaro Uribe respondía meramente a un gesto de cortesía y afecto hacia los lazos familiares de la mujer —al ser hija de Alfonso Spath y tía de la exsenadora Ruby Spath— y no a un aval político. Mientras el debate interno arrecia, Deluque continúa consolidando apoyos estratégicos de partidos como el Liberal, los Verdes y En Marcha, dejando la definición de la presidencia en manos de los bloques minoritarios e independientes del legislativo.