Una nueva y aguda confrontación verbal estalló entre la actual administración de Medellín y el exalcalde Daniel Quintero Calle, a raíz de los recientes desarrollos judiciales en el polémico expediente conocido como «Aguas Vivas». Desde el Centro Administrativo La Alpujarra salieron al paso de las publicaciones de Quintero en redes sociales, en las que celebraba una decisión judicial como una supuesta victoria definitiva, calificando su actitud de «apresurada y engañosa».
Voceros jurídicos de la Alcaldía de Medellín precisaron que el reciente pronunciamiento de los tribunales no extingue la acción penal ni dictamina una absolución o declaración de inocencia en favor de los implicados. De acuerdo con la aclaración institucional, lo resuelto por la judicatura corresponde estrictamente a un tecnicismo procedimental o a una nulidad de carácter formal en las etapas previas, una determinación que obliga a corregir el rumbo del trámite pero que de ninguna manera archiva las graves investigaciones por presunto detrimento patrimonial y corrupción en la contratación.
El caso Aguas Vivas orbita en torno a presuntas irregularidades en la adquisición y destinación de predios públicos durante el cuatrienio anterior, un expediente que la actual Alcaldía ha abanderado como uno de los principales símbolos de presuntos malos manejos de la pasada gestión. Mientras Quintero insiste en que las denuncias en su contra carecen de sustento jurídico y forman parte de una persecución política, el equipo legal del municipio advirtió que continuará actuando con firmeza en calidad de víctima para defender los recursos de la ciudad y garantizar que el proceso penal avance hasta un fallo de fondo.