⚖️🏛️ El Senado de la República rechazó la petición presentada por Wadith Manzur para asumir su curul mientras permanece privado de la libertad por el proceso que enfrenta por el presunto escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La decisión establece que no existe fundamento jurídico para permitir una posesión virtual ni para trasladar el acto protocolario al centro de reclusión donde se encuentra el congresista electo.
La respuesta fue firmada por el secretario general del Senado, Diego González, quien explicó que el reglamento del Congreso exige que la posesión de los congresistas se realice dentro del recinto oficial de la corporación y bajo las formalidades previstas en la ley. En consecuencia, la solicitud presentada por Manzur fue declarada improcedente al no existir una norma que autorice modalidades distintas para el juramento del cargo.
El exrepresentante a la Cámara había solicitado dos alternativas para asumir su escaño: realizar la posesión mediante una conexión virtual o que la mesa directiva del Senado se desplazara hasta el centro de reclusión para tomarle el juramento. Sin embargo, ambas opciones fueron descartadas por la Secretaría General al considerar que exceden las competencias administrativas de la corporación.
Pese a la negativa, el Senado aclaró que la situación jurídica de Manzur podría analizarse posteriormente bajo la figura de la fuerza mayor, en caso de que una autoridad judicial determine que la medida de aseguramiento le impidió posesionarse dentro del plazo legal. No obstante, esa eventual valoración correspondería a las instancias judiciales y no al Congreso.
Wadith Manzur permanece detenido desde marzo de 2026 por orden de la Corte Suprema de Justicia, que lo investiga por el presunto delito de cohecho impropio dentro del caso de corrupción de la UNGRD. Según las investigaciones, habría aceptado beneficios a cambio de respaldar operaciones de crédito relacionadas con el Gobierno nacional. El proceso continúa en etapa judicial y, como en todo proceso penal, el congresista mantiene la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria en firme.
La decisión del Senado también reavivó el debate sobre la posibilidad de que congresistas privados de la libertad puedan asumir sus cargos. Mientras algunos sectores sostienen que debe respetarse el derecho político de los elegidos hasta que exista una condena definitiva, otros consideran que permitir una posesión desde prisión enviaría un mensaje equivocado frente a los procesos por presunta corrupción que hoy investiga la justicia.