🕊️💔 Uno de los momentos más emotivos de la audiencia de reconocimiento de verdad de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) se vivió cuando Aura María Córdoba, madre de un joven asesinado en un caso de falsos positivos en el Caribe, decidió perdonar públicamente al exmilitar que reconoció su responsabilidad en el crimen de su hijo. Sus palabras conmovieron a los asistentes y se convirtieron en uno de los testimonios más impactantes de la jornada.
La escena ocurrió durante la última sesión de la audiencia en la que tres generales retirados y otros 22 exintegrantes del Ejército Nacional aceptaron su responsabilidad por ejecuciones extrajudiciales cometidas entre 2002 y 2008 en la región Caribe. De acuerdo con la JEP, 43 militares fueron imputados como máximos responsables por el asesinato de 739 personas, quienes posteriormente fueron presentadas de manera fraudulenta como bajas en combate.
Durante la diligencia, el teniente retirado Diego Junco Parra confesó que hizo parte de la estructura criminal que ejecutó estos hechos. El exuniformado reconoció que coordinó y participó en asesinatos de civiles que luego eran reportados como guerrilleros muertos en combate, y admitió que conocía plenamente que las víctimas eran personas inocentes engañadas con falsas ofertas de trabajo. Además, aseguró que la presión por obtener resultados operacionales y el temor a recibir sanciones dentro de la institución favorecieron estas prácticas.
Tras escuchar la confesión, Aura María Córdoba se dirigió directamente al exmilitar y pronunció unas palabras que marcaron la audiencia. La madre de Erin Molina Córdoba, asesinado el 14 de junio de 2007 en La Guajira, le expresó que había decidido perdonarlo desde el día en que recuperó el cuerpo de su hijo, porque así se lo prometió a Dios. Sin embargo, le pidió que pronunciara el nombre de la víctima y le solicitara perdón como un acto de reconocimiento hacia su memoria.
Las palabras de la mujer provocaron que el exmilitar rompiera en llanto frente a los asistentes. El momento fue considerado por la JEP como un ejemplo del complejo proceso de verdad, reconocimiento y reparación que buscan las audiencias restaurativas adelantadas por esa jurisdicción, donde las víctimas tienen la posibilidad de escuchar las confesiones de los responsables y expresar el impacto que dejaron estos crímenes en sus familias.
Durante la audiencia también se conocieron nuevas revelaciones sobre el funcionamiento de las ejecuciones extrajudiciales en el Caribe. Los comparecientes afirmaron que existían fuertes presiones para incrementar las cifras de bajas en combate y reconocieron que muchas víctimas eran personas en condiciones de vulnerabilidad, incluidos integrantes de comunidades indígenas, quienes eran engañados antes de ser asesinados y presentados falsamente como miembros de grupos armados ilegales.
La JEP informó que, como parte de las investigaciones, 93 cuerpos han sido exhumados y 24 personas ya fueron identificadas y entregadas dignamente a sus familias, gracias al trabajo conjunto con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas. Entretanto, las audiencias continuarán con el propósito de esclarecer la verdad sobre estos hechos, avanzar en la reparación de las víctimas y establecer las responsabilidades de quienes participaron en uno de los capítulos más dolorosos del conflicto armado colombiano.