🎖️🇨🇴 A pocos días de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, el Gobierno entrante avanza en una profunda reorganización de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. La renovación contempla cambios en los principales cargos de mando con el objetivo de implementar una nueva estrategia de seguridad y marcar distancia con la cúpula que acompañó la administración del presidente saliente, Gustavo Petro.
De acuerdo con la información conocida, el proceso de transición comenzó con una junta de generales realizada en el Cantón Norte de Bogotá, donde se analizaron los relevos de los altos oficiales que dejarán sus cargos y los nombres de quienes asumirían la conducción de las instituciones militares y policiales. La decisión hace parte de la política de seguridad que el nuevo Gobierno pondrá en marcha desde el próximo 7 de agosto.
Entre los cambios ya anunciados se encuentra el reintegro del mayor general en retiro Jesús Alejandro Barrera Peña, quien será reincorporado al servicio activo para asumir la Dirección General de la Policía Nacional. Asimismo, el brigadier general en retiro Norberto Mujica regresará a la institución para ocupar la Subdirección General, cuya sede permanente será trasladada a Barranquilla como parte de una estrategia de descentralización.
En las Fuerzas Militares también se perfilan importantes modificaciones. Según la información revelada, el mayor general Juan Carlos Correa asumiría la comandancia de las Fuerzas Militares, mientras que el mayor general Edgar Falla Vargas quedaría al frente de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y el vicealmirante Hernando Enrique Mattos Dager dirigiría la Armada Nacional. En el caso del Ejército, el general Royer Gómez permanecería temporalmente como comandante mientras culmina el proceso de transición.
El relevo también implicará la salida de varios altos mandos que hicieron parte de la administración anterior. Algunos oficiales pasarán a retiro, mientras que otros podrían asumir comisiones diplomáticas o de representación en el exterior. El propósito, según fuentes cercanas al proceso, es conformar una nueva línea de mando alineada con la política de seguridad que impulsará el Gobierno de De la Espriella.
El presidente electo ha señalado que el fortalecimiento de la seguridad será uno de los principales ejes de su mandato. En ese contexto, recientemente reunió en Barranquilla a alcaldes, secretarios de Seguridad y al ministro de Defensa designado, con quienes comenzó a estructurar un plan nacional para combatir la criminalidad urbana, fortalecer la autoridad y mejorar la coordinación entre el Gobierno nacional y las administraciones locales.
Los nuevos comandantes serán presentados oficialmente durante la ceremonia de posesión presidencial del 7 de agosto en Cali. Con esta reestructuración, el Gobierno entrante busca iniciar una nueva etapa en la conducción de la Fuerza Pública y redefinir la estrategia de seguridad que aplicará durante los próximos cuatro años.