🚨🇨🇴🇺🇸 El Gobierno de Abelardo de la Espriella comenzó a implementar una nueva estrategia de seguridad y cooperación militar con Estados Unidos, denominada Plan Patriota 2.0. La iniciativa busca recuperar el control territorial frente al avance de las organizaciones criminales mediante el fortalecimiento de la inteligencia, las capacidades militares, la tecnología y el intercambio de información entre ambos países.
La nueva hoja de ruta parte de un diagnóstico realizado por el sector Defensa del Gobierno entrante, según el cual las estructuras armadas ilegales han ampliado su presencia y capacidad de acción en diferentes regiones del país. La estrategia plantea enfrentar este fenómeno como una “guerra híbrida”, debido a las alianzas que distintas organizaciones pueden establecer para controlar territorios y desarrollar actividades relacionadas con el narcotráfico, la minería ilegal, el secuestro, la extorsión y otros delitos.
Uno de los principales componentes del Plan Patriota 2.0 será el fortalecimiento de la inteligencia estratégica y financiera. La intención es mejorar la coordinación entre las agencias colombianas y estadounidenses para identificar a los principales responsables de las estructuras criminales, seguir sus movimientos financieros y avanzar en operaciones dirigidas contra sus redes.
🛰️ La tecnología también tendrá un papel central. La estrategia contempla avanzar en capacidades de ciberdefensa, guerra electrónica, sistemas antidrones, comunicaciones y sistemas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Estas herramientas buscan responder a la modernización tecnológica que también han incorporado los grupos armados ilegales, especialmente mediante el uso de drones para realizar inteligencia y atacar a integrantes de la Fuerza Pública.
Otro de los objetivos será recuperar y fortalecer las capacidades aéreas de las Fuerzas Militares, con especial atención en la flota de helicópteros Black Hawk. La cooperación con Estados Unidos contempla entrenamiento, mantenimiento, intercambio de información y transferencia tecnológica para mejorar la capacidad operacional de las instituciones colombianas.
📍 Las operaciones se concentrarían especialmente en regiones donde existe presencia de economías ilícitas y organizaciones armadas, entre ellas Cauca, Norte de Santander, Guaviare, Nariño, Chocó y Arauca. La estrategia pretende que las Fuerzas Militares y la Policía recuperen progresivamente zonas que, de acuerdo con el diagnóstico del nuevo Gobierno, han sido ocupadas o controladas por estructuras ilegales.
El plan también plantea la creación de Teatros Regionales de Operaciones, concebidos como mecanismos de coordinación entre diferentes instituciones en territorios priorizados. La idea es integrar labores de inteligencia, investigación criminal, operaciones de captura, judicialización y recuperación del control territorial, manteniendo las competencias constitucionales de cada entidad.
👮♂️ La Policía Nacional también tendrá un papel determinante. Antes de asumir la Presidencia, De la Espriella anunció cambios en la cúpula de la institución y designó a los generales retirados Alejandro Barrera y Norberto Mujica para regresar al servicio activo. Ambos oficiales tienen experiencia en inteligencia y estarán vinculados a la implementación de la nueva estrategia de seguridad.
El Gobierno también plantea aumentar y fortalecer el pie de fuerza, además de implementar programas relacionados con entrenamiento, liderazgo, bienestar y permanencia de los integrantes de las Fuerzas Militares y de Policía. Para la administración, el recurso humano constituye una capacidad estratégica para enfrentar a las organizaciones criminales.
La cooperación bilateral comenzó a tomar forma antes de la posesión presidencial. El 21 de julio, el ministro de Defensa designado, Jorge Eduardo Mora, sostuvo reuniones en Estados Unidos con funcionarios vinculados a asuntos de defensa y seguridad, en las que se abordaron temas relacionados con la lucha contra el narcotráfico y la cooperación militar.
🤝 Con el Plan Patriota 2.0, Colombia busca retomar una relación más estrecha con Washington en materia de seguridad, después de las tensiones que marcaron la cooperación bilateral durante el Gobierno de Gustavo Petro. La nueva administración sostiene que el intercambio de información, la formación de personal, la innovación tecnológica y la interoperabilidad permitirán ampliar las capacidades del Estado frente a las estructuras criminales.
La estrategia, sin embargo, no se plantea únicamente como una ofensiva militar. El documento conocido sobre el plan señala que la recuperación del territorio deberá integrar seguridad, defensa, justicia, cooperación internacional, innovación tecnológica y presencia institucional, dentro del marco constitucional, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
Con esta nueva política, el Gobierno de Abelardo de la Espriella pretende iniciar una etapa de mayor cooperación militar con Estados Unidos y concentrar esfuerzos en debilitar las estructuras criminales, recuperar territorios bajo influencia ilegal y atacar las economías que las sostienen.