🌞 Este miércoles 12 de agosto, España fue escenario de uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año: un eclipse solar total que atravesó buena parte del norte del país durante el atardecer. La sombra de la Luna avanzó rápidamente desde Galicia y Asturias hacia el Mediterráneo, pasando por distintas regiones hasta alcanzar las Islas Baleares. 🌑🇪🇸
El fenómeno tuvo especial importancia porque se trata del primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo. El Instituto Geográfico Nacional señaló que el evento pudo observarse como total en una franja que cruzó el norte de España, mientras que en otras zonas del territorio el eclipse fue parcial.
La totalidad comenzó en el norte de Galicia y Asturias alrededor de las 20:26, hora local. A partir de ese momento, la sombra lunar comenzó a desplazarse con gran rapidez sobre la península, generando durante unos minutos un oscurecimiento excepcional del cielo en las zonas situadas dentro de la franja de totalidad.
El recorrido continuó hacia el interior de España y alcanzó diferentes puntos del territorio en cuestión de minutos. En lugares como León, Burgos y otras zonas del norte, los habitantes pudieron observar cómo la luz del día disminuía progresivamente hasta llegar al momento de máxima ocultación del Sol.
Uno de los aspectos más llamativos del fenómeno fue precisamente su corta duración. La totalidad no permaneció durante largos periodos en un mismo lugar, sino que la sombra avanzó rápidamente de oeste a este y posteriormente hacia el sureste. En algunas ciudades, la fase total apenas duró alrededor de uno o dos minutos.
El recorrido llevó al eclipse hasta Madrid aproximadamente a las 20:30. Poco después, la sombra continuó avanzando hacia el este, alcanzando las Islas Baleares alrededor de las 20:30, antes de abandonar el territorio español por Formentera cerca de las 20:34.
La particularidad del eclipse hizo que millones de personas estuvieran pendientes del cielo durante la tarde. Desde diferentes puntos de España se organizaron actividades de observación astronómica, mientras aficionados, científicos y turistas se prepararon con anticipación para intentar disfrutar del momento de totalidad.
En las ciudades situadas dentro de la franja de totalidad, el paso de la sombra provocó una disminución repentina de la luminosidad. Durante esos instantes, el cielo adquirió una apariencia similar a la del crepúsculo, mientras la Luna cubría por completo el disco solar.
El fenómeno comenzó mucho antes en otras regiones del planeta. La trayectoria de la totalidad atravesó zonas del Ártico, Groenlandia e Islandia antes de avanzar sobre el océano Atlántico y llegar finalmente a la península Ibérica.
En España, sin embargo, las condiciones del atardecer hicieron que la observación tuviera características particulares. El eclipse coincidió con las últimas horas de luz del día, por lo que la posición del Sol sobre el horizonte fue un factor determinante para quienes buscaban observarlo.
La seguridad también fue uno de los principales llamados de los expertos. Aunque durante la fase de totalidad es posible observar directamente el Sol durante el breve periodo en que queda completamente cubierto, es necesario utilizar gafas especiales para eclipses durante las fases parciales. Mirar directamente al Sol sin protección puede provocar lesiones graves en los ojos.
Las autoridades y organismos científicos recomendaron utilizar únicamente filtros solares homologados y evitar métodos improvisados para observar el fenómeno. También se recordó que cámaras, telescopios y binoculares no deben utilizarse directamente para mirar al Sol sin los filtros adecuados, debido al riesgo de daño ocular.
El eclipse del 12 de agosto de 2026 quedará como un acontecimiento astronómico especialmente relevante para España, no solo por la extensión de su recorrido, sino porque permitió observar un eclipse total desde territorio peninsular después de más de cien años.