🚨🦜 Corantioquia encendió las alarmas por el creciente ingreso de loras, pericos, cotorras y guacamayas a su Hogar de Paso, animales que han sido rescatados de redes de tráfico ilegal o entregados voluntariamente por ciudadanos. Desde que comenzó a funcionar este centro, 2.078 ejemplares de la familia Psittacidae han llegado para recibir valoración y recuperación, mientras que durante 2026 ya se contabilizan 233 aves. 🌿🦜
La autoridad ambiental advirtió que la problemática está relacionada principalmente con la costumbre de algunas personas de mantener aves silvestres como animales de compañía. Aunque muchas de estas especies tienen una gran capacidad para aprender sonidos e incluso imitar palabras humanas, su lugar natural está en los ecosistemas donde cumplen funciones fundamentales.
La extracción de estas aves del medio natural no representa únicamente la pérdida de un ejemplar. También puede afectar procesos ecológicos como la dispersión de semillas, una función esencial para la regeneración y conservación de los bosques.
De acuerdo con el balance de Corantioquia, los ingresos al Hogar de Paso han mostrado una tendencia preocupante durante los últimos años. En 2019 fueron recibidos 227 psitácidos, mientras que en 2020 la cifra llegó a 249 y en 2021 alcanzó los 266 ejemplares.
Para 2022 se presentó una reducción, con 175 aves ingresadas, pero posteriormente los registros volvieron a aumentar. En 2023 fueron 274, en 2024 se contabilizaron 290 y en 2025 se alcanzó un máximo de 364 ejemplares. En lo que va de 2026 ya han ingresado 233, por lo que la autoridad ambiental mantiene la preocupación frente a la posibilidad de superar nuevamente las cifras anteriores.
Entre las especies que más preocupan se encuentra la lora frentiamarilla, conocida científicamente como Amazona ochrocephala. Su capacidad para repetir sonidos y palabras humanas ha hecho que durante años sea buscada para permanecer en viviendas, fincas y otros lugares donde no corresponde tenerla.
Sin embargo, el cautiverio puede provocar alteraciones en su comportamiento y afectar sus posibilidades de regresar posteriormente a la vida silvestre. Cuando un ejemplar ha permanecido durante mucho tiempo bajo cuidado humano, su proceso de rehabilitación puede resultar todavía más complejo.
Otra de las especies mencionadas por Corantioquia es la guacamaya gonzalo, Ara ararauna, reconocida por su llamativo plumaje. Estas aves también han sido víctimas del tráfico y de prácticas que afectan directamente su bienestar.
La autoridad ambiental señaló que algunos ejemplares son sometidos a procedimientos como el recorte o amputación de plumas para impedir que vuelen y facilitar su manipulación. Estas prácticas no solo afectan al animal individualmente, sino que pueden impedir que posteriormente pueda sobrevivir en condiciones naturales.
El aumento de aves que llegan al Hogar de Paso también permite dimensionar la presión que continúa existiendo sobre la fauna silvestre de Antioquia. Sin embargo, Corantioquia aclaró que los registros corresponden únicamente a los animales que han sido rescatados o entregados, por lo que el número real de ejemplares extraídos de sus hábitats podría ser mucho mayor.
La directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda González, insistió en la necesidad de fortalecer las acciones de educación y sensibilización para que la ciudadanía comprenda que las aves silvestres no deben ser adquiridas, comercializadas ni recibidas como mascotas.
La problemática comienza en muchos casos con la extracción de los animales de sus ecosistemas y continúa con las cadenas de transporte y comercialización ilegal, hasta llegar finalmente a viviendas donde permanecen encerrados.
Por esta razón, la corporación hizo un llamado a los ciudadanos para no comprar fauna silvestre ni aceptar este tipo de animales como regalos, incluso cuando aparentemente estén acostumbrados al contacto con las personas.
Corantioquia también invitó a denunciar los casos de tenencia, compra o venta ilegal de fauna silvestre, ya que estos reportes permiten a las autoridades identificar situaciones de tráfico y actuar para evitar que más animales sean retirados de sus ecosistemas.
Para realizar denuncias relacionadas con fauna silvestre, la corporación habilitó la línea 321 817 5002, además de sus canales digitales.