🗳️ El senador del Pacto Histórico y excandidato presidencial Iván Cepeda volvió a pronunciarse sobre las acusaciones realizadas por el ministro de Defensa, el general retirado Jorge Eduardo Mora, quien lo señaló de estar relacionado con una estrategia de presión armada conocida como el “voto fusil” en algunas regiones del país durante las elecciones presidenciales.
Cepeda rechazó nuevamente estas afirmaciones y aseguró que el ministro no ha presentado pruebas que sustenten la acusación. El senador considera que estos señalamientos estigmatizan a las comunidades rurales que respaldaron su candidatura y podrían generar riesgos para quienes participaron en las elecciones.
La controversia se originó después de que Mora afirmara, en una entrevista publicada el pasado 5 de septiembre, que el denominado “voto fusil” habría respondido a una estrategia diseñada durante el anterior Gobierno y aplicada en territorios donde Cepeda obtuvo respaldo electoral.
Ante estas declaraciones, el senador presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación contra el ministro por el presunto delito de calumnia agravada. Cepeda sostiene que las afirmaciones hacen parte de una campaña de señalamientos contra él y contra el expresidente Gustavo Petro.
El dirigente también defendió el comportamiento electoral de las comunidades rurales y señaló que la participación en estas zonas llegó al 65%, cifra que atribuyó a datos de la Misión de Observación Electoral (MOE). Según su interpretación, esta participación responde a procesos de organización y ejercicio de los derechos políticos de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes.
Cepeda aseguró además que el respaldo obtenido en diferentes territorios estuvo relacionado con las propuestas de su campaña y con el balance que sectores rurales hacen de los últimos cuatro años, especialmente frente a la reforma agraria y otras transformaciones sociales.
Como parte de sus argumentos, el senador mencionó informes de la MOE y de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, organismos que, según su versión, no encontraron elementos que permitieran establecer una injerencia armada determinante sobre el resultado de las elecciones.
Cepeda también sostuvo que existen territorios con presencia de grupos armados ilegales donde el resultado electoral favoreció ampliamente al presidente electo Abelardo de la Espriella, incluso con porcentajes cercanos al 70%. Para el senador, este comportamiento electoral cuestionaría la idea de que una estructura armada hubiera impuesto de manera generalizada el voto a favor del Pacto Histórico.
El debate continúa en medio de las fuertes tensiones políticas posteriores a las elecciones presidenciales. Mientras el Gobierno y sus sectores afines defienden la legitimidad del respaldo obtenido en las zonas rurales, desde el Ministerio de Defensa se han planteado preocupaciones sobre la posible influencia de grupos armados en determinados territorios.
Por ahora, las afirmaciones sobre el llamado “voto fusil” continúan siendo objeto de controversia política y no equivalen, por sí mismas, a una conclusión judicial sobre una estrategia de coacción electoral.