🚨 La emergencia por el incendio forestal que afecta a Villa de Leyva y sectores cercanos mantiene en alerta a las comunidades, debido a que las llamas han alcanzado áreas rurales, amenazan fuentes hídricas y ponen en riesgo zonas naturales, establecimientos turísticos y terrenos destinados a la agricultura.
El incendio comenzó el sábado en el sector de La Marmolera, en inmediaciones del cerro San Marcos. Para el domingo, el fuego ya había consumido aproximadamente 180 hectáreas, según los reportes conocidos por las autoridades. Las condiciones climáticas, especialmente los fuertes vientos y la vegetación seca, han dificultado las labores de control.
Ante la gravedad de la situación, la Gobernación de Boyacá anunció una recompensa de hasta 45 millones de pesos para quienes entreguen información que permita esclarecer el origen del incendio e identificar a los responsables. Los datos podrán suministrarse de manera confidencial a la Sijín, el Gaula Boyacá o la línea 123.
Uno de los principales motivos de preocupación para los habitantes es el impacto sobre los nacimientos y acuíferos que abastecen de agua a diferentes comunidades. Mireya López, residente de la vereda Ritoque, en Záchica, aseguró que las llamas afectaron la zona del acuífero principal que suministra agua a la vereda y al municipio.
La habitante también mencionó sectores como La Castellana, Aqua Palma, la quebrada San Francisco, La Mesopotamia, La Colorada y Chaina, áreas que estarían expuestas a los efectos del incendio. La preocupación se relaciona tanto con el daño ambiental como con la posible afectación de la calidad y continuidad del suministro de agua.
Riesgo para el turismo y la economía local
El incendio también ha generado consecuencias para el sector turístico de Villa de Leyva. La emergencia provocó la cancelación de la Carrera del Amor y ocasionó la salida de visitantes, en un fin de semana en el que los comerciantes esperaban una alta ocupación hotelera.
Hoteles, restaurantes y negocios dedicados a la venta de productos tradicionales han visto reducido el movimiento comercial. López explicó que la disminución de turistas afecta directamente a quienes dependen de la actividad económica del municipio.
La situación también repercute en los productores agrícolas de la región, quienes suelen llevar alimentos y otros productos durante los fines de semana para abastecer hoteles, bares y restaurantes.
Habitantes de las zonas afectadas han permanecido atentos a la evolución del fuego, mientras algunas familias se han trasladado a lugares considerados más seguros y otras se han organizado para proteger sus viviendas y animales.
La comunidad también ha expresado cuestionamientos sobre la respuesta inicial de las autoridades y ha solicitado mayores recursos para atender este tipo de emergencias. Mientras continúan las labores de control, los residentes mantienen la alerta por el riesgo para sus viviendas, los cultivos, las fuentes hídricas y el patrimonio natural de la región.
El origen del incendio continúa bajo investigación. Las autoridades deberán establecer si hubo intervención humana y determinar las responsabilidades correspondientes, mientras los organismos de socorro trabajan para controlar los diferentes focos activos.