🌿 El Gobierno nacional dejó sin efecto la decisión que había extendido hasta 2029 la vigencia de una reserva temporal de recursos naturales ubicada en los alrededores del páramo de Santurbán, en Santander. La medida fue adoptada mediante la Resolución 1277 del 28 de septiembre de 2026 y devuelve la vigencia de las disposiciones establecidas en 2025.
La reserva comprende aproximadamente 75.444 hectáreas ubicadas por fuera del área delimitada del páramo, en territorios de municipios como Suratá, Matanza, California, Vetas, Charta, Tona y Bucaramanga. La medida temporal restringe nuevas actividades mineras en esa zona y originalmente tenía vigencia hasta el 4 de marzo de 2027.
Durante la administración anterior, la Resolución 0970 del 4 de agosto de 2026 había modificado la reserva y ampliado su vigencia hasta marzo de 2029. El actual Ministerio de Ambiente decidió revocar esa modificación y restablecer las condiciones establecidas en las resoluciones expedidas en marzo de 2025.
En la práctica, esto significa que la reserva temporal mantendrá sus restricciones hasta marzo de 2027 y no hasta 2029. Una vez termine ese periodo, los títulos mineros que ya existan podrían continuar sus actividades, pero únicamente si cumplen con las normas vigentes y cuentan con los títulos y permisos ambientales requeridos. La finalización de la reserva no constituye una autorización automática para desarrollar minería.
El Ministerio de Ambiente argumentó que la decisión anterior utilizó una metodología de delimitación progresiva mientras todavía estaban pendientes procesos de concertación con comunidades de varios municipios. Según la cartera, esa figura no estaría contemplada jurídicamente para adoptar una medida definitiva sobre una parte del territorio mientras el proceso continuaba en otras zonas.
El proceso de delimitación definitiva del páramo de Santurbán, sin embargo, continúa. La discusión tiene como antecedente la sentencia T-361 de 2017 de la Corte Constitucional, que ordenó realizar nuevamente el proceso de delimitación con participación de las comunidades y garantías relacionadas con la información, la participación ambiental y el debido proceso.
La decisión también genera posiciones diferentes entre los sectores involucrados. Organizaciones defensoras del ecosistema han advertido sobre los posibles efectos de reducir el tiempo de protección de la zona de reserva, mientras representantes de comunidades mineras de Soto Norte han insistido en que la reserva temporal está por fuera del páramo delimitado y que su reclamo busca seguridad jurídica para las actividades de pequeña y mediana minería legal.
El debate ambiental también está relacionado con la importancia hídrica de la región. Un estudio del Servicio Geológico Colombiano publicado en 2026 concluyó que el páramo y la alta montaña de Santurbán forman un sistema hidrogeológico interconectado que participa en la recarga de acuíferos de los Santanderes.
Por ahora, el Ministerio deberá continuar con el proceso de participación y concertación para definir las medidas de protección de manera definitiva. La revocatoria de la extensión hasta 2029 modifica la vigencia de la reserva temporal, pero no elimina la protección legal del páramo de Santurbán ni autoriza por sí misma nuevas actividades mineras.