🌧️ A pesar de la presencia del fenómeno de El Niño, Antioquia continúa registrando fuertes aguaceros, granizadas, vendavales y remolinos de aire que han generado preocupación entre los habitantes. Uno de los episodios recientes ocurrió en el sector de San Félix, en Bello, donde varios videos difundidos en redes sociales mostraron una formación giratoria en el cielo que llevó a algunas personas a pensar que se trataba de un tornado.
Especialistas del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y del Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá (Siata) explicaron que el fenómeno observado corresponde a una nube embudo relacionada con la inestabilidad atmosférica. Aunque su apariencia puede resultar similar a la de un tornado, existe una diferencia fundamental: para que se clasifique como tal, la columna de aire en rotación debe entrar en contacto con la superficie terrestre.
Según Cristian Arango, coordinador del Grupo de Análisis y Pronóstico del Tiempo del Ideam, las condiciones que favorecieron la formación del remolino comenzaron con una mañana despejada y calurosa en el Valle de Aburrá. El calentamiento de la superficie acumuló energía en la atmósfera y, posteriormente, la llegada de aire húmedo contribuyó al desarrollo de una tormenta intensa.
El Siata informó que las lluvias del 5 de octubre comenzaron aproximadamente a las 2:30 de la tarde y se prolongaron durante más de cuatro horas. Las precipitaciones avanzaron desde municipios del sur, como La Estrella y Sabaneta, hasta intensificarse en Bello. Durante el episodio se contabilizaron 263 descargas eléctricas, 95 de ellas en Medellín, y se emitieron alertas por el aumento de los niveles de varias quebradas.
Los expertos señalaron que los cambios en la velocidad y dirección del viento, conocidos como cizalladura, también pueden favorecer los movimientos giratorios dentro de las tormentas. Esta condición, sumada a la compleja geografía del departamento, ayuda a explicar la aparición de remolinos que pueden parecer tornados sin llegar a serlo.
Julián Sepúlveda, líder del equipo de Meteorología del Siata, indicó que las condiciones de la región hacen muy improbable la formación de tornados como los que se presentan en otras zonas del mundo. Sin embargo, aclaró que las tormentas sí pueden generar rotaciones locales del aire, especialmente en sectores donde confluyen corrientes de distintas características. En Antioquia se han observado fenómenos similares en lugares como La Romera y el Llano de Ovejas, en San Pedro de los Milagros.
La presencia de lluvias intensas durante El Niño también tiene una explicación. Este fenómeno climático no significa que desaparezcan las precipitaciones, sino que puede reducir sus cantidades habituales. En Colombia, septiembre, octubre y noviembre corresponden a una temporada de lluvias, por lo que pueden presentarse aguaceros fuertes incluso cuando predominan condiciones asociadas a El Niño.
Las altas temperaturas durante las mañanas pueden aumentar la inestabilidad de la atmósfera. Cuando el aire caliente asciende y se encuentra con corrientes húmedas, se favorece la formación de nubes de gran desarrollo vertical, capaces de producir tormentas eléctricas, granizo y ráfagas intensas de viento. Por eso, pueden registrarse episodios de lluvia muy fuerte en medio de un periodo que, en el balance general, presenta precipitaciones por debajo de lo esperado.
De acuerdo con los registros del Siata citados por el medio, las lluvias de julio, agosto y septiembre estuvieron por debajo de los valores habituales, y septiembre cerró con menos del 70 % de la precipitación esperada. Los modelos climáticos también apuntaban a acumulados inferiores a los normales para octubre y noviembre.
Las autoridades mantienen la atención sobre otros riesgos asociados a las condiciones meteorológicas. El Ideam advirtió sobre la posibilidad de nuevas precipitaciones relacionadas con el paso de una onda tropical, especialmente en el norte de Antioquia, y reportó alertas rojas por deslizamientos en 43 municipios del departamento.
Ante este panorama, los especialistas recomiendan resguardarse durante las tormentas eléctricas, evitar permanecer cerca de árboles y estructuras metálicas, asegurar techos y tejas y suspender actividades al aire libre cuando se presenten vientos fuertes. Aunque los remolinos observados no fueron identificados como tornados, las condiciones de inestabilidad pueden provocar emergencias que requieren precaución y atención a los reportes oficiales.