🚨 El nuevo decreto del Gobierno de Abelardo de la Espriella, que modifica las reglas de actuación de la Fuerza Pública durante las manifestaciones, enfrenta sus primeras demandas ante la justicia. Sectores de la oposición consideran que la norma podrÃa vulnerar el derecho constitucional a la protesta pacÃfica y que el Ejecutivo habrÃa excedido sus facultades al introducir cambios mediante un decreto.
Una de las primeras en anunciar acciones judiciales fue la senadora Jennifer Pedraza, quien cuestionó que el Ejecutivo modificara las reglas de la protesta social sin tramitar una ley estatutaria en el Congreso. Según su planteamiento, los cambios podrÃan afectar derechos fundamentales y requerirÃan un procedimiento legislativo diferente.
La evaluación corresponde al Puesto de Mando Unificado (PMU), que debe dejar constancia de sus decisiones. Sin embargo, el decreto señala que dar por agotado el diálogo no autoriza automáticamente el uso generalizado de la fuerza, y que un bloqueo, por sà solo, no elimina necesariamente el carácter pacÃfico de una protesta.
El Gobierno defiende la medida como una herramienta para proteger tanto el derecho a manifestarse como otros derechos ciudadanos, entre ellos la movilidad, la salud, el trabajo y el acceso a los servicios esenciales. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, ha sostenido que la intención no es prohibir las movilizaciones, sino establecer reglas para responder ante hechos de violencia y bloqueos que afecten a la población.
El debate sobre los lÃmites de la protesta
La discusión jurÃdica gira en torno a cómo equilibrar el derecho a la manifestación con la obligación estatal de proteger a terceros y mantener el orden público. Mientras la oposición advierte que los cambios podrÃan ampliar la discrecionalidad policial y debilitar el diálogo, el Ejecutivo sostiene que la protesta pacÃfica seguirá protegida y que las intervenciones deben responder a situaciones concretas.
Las demandas deberán ser estudiadas por las autoridades judiciales competentes, que tendrán que determinar si el Gobierno tenÃa facultades para expedir la norma y si sus disposiciones respetan las garantÃas constitucionales. Mientras se resuelven esos recursos, el debate sobre el alcance del decreto se mantiene en el centro de la discusión polÃtica nacional.