⚖️ La justicia colombiana condenó a los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo a 28 años y seis meses de prisión por su participación en el secuestro extorsivo y hurto agravado contra Diana Ospina, víctima de un denominado “paseo millonario” en Bogotá. La mujer fue retenida durante cerca de 40 horas y obligada a entregar el acceso a sus cuentas bancarias, desde las cuales se realizaron transferencias por aproximadamente 40 millones de pesos. La sentencia se conoció este viernes 23 de octubre, tras el avance de la investigación adelantada por la Fiscalía General de la Nación.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 22 de febrero de 2026, cuando Ospina salió de la discoteca Theatron, ubicada en la localidad de Chapinero, y buscó transporte para regresar a su vivienda. Al no conseguir un vehículo mediante una aplicación, decidió abordar un taxi en la calle, sin saber que ese trayecto terminaría convirtiéndose en una situación de secuestro.
Según la investigación, Juan Pablo Gómez Cardozo era quien conducía el taxi. Cuando el vehículo se encontraba cerca del lugar de residencia de la víctima, el conductor se detuvo y permitió que subieran su hermano, Diego Armando, y otro hombre. En ese momento, Diana fue sometida mediante agresiones físicas y verbales, despojada de sus pertenencias y trasladada a un inmueble donde permaneció privada de la libertad.
Durante el cautiverio, los responsables la intimidaron para obtener las claves de sus productos financieros y obligarla a efectuar transferencias electrónicas. De esta manera, lograron apropiarse de cerca de 40 millones de pesos. Finalmente, la mujer fue liberada el 23 de febrero en inmediaciones de la vía que conduce a Choachí, en Cundinamarca.
La desaparición de Diana había generado preocupación entre sus familiares y conocidos, quienes comenzaron a reconstruir sus últimos movimientos y a buscar información que permitiera establecer su paradero. Entre las pistas relevantes estuvo una fotografía de la placa del taxi que alcanzó a compartir antes de perder contacto con sus allegados.
La investigación fue adelantada por un fiscal del Gaula, adscrito a la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales de la Fiscalía. A partir de las pruebas recopiladas, las autoridades lograron establecer la participación de los hermanos en el secuestro y el robo. Ambos aceptaron su responsabilidad de manera libre y voluntaria durante el proceso judicial.
Tras valorar el material probatorio y los argumentos presentados por la Fiscalía, un juez penal especializado impuso la pena de 28 años y seis meses de prisión por los delitos de secuestro extorsivo y hurto calificado, ambas conductas agravadas. Además, los condenados deberán pagar una multa equivalente a 4.374 salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Sin embargo, el caso no se limita a la responsabilidad de los dos hermanos. La investigación señala que un tercer hombre también habría participado en el sometimiento de la víctima, aunque la información divulgada sobre la sentencia no precisó su identidad ni la situación judicial actual de esa persona.
El secuestro de Diana Ospina volvió a poner sobre la mesa los riesgos asociados a los llamados paseos millonarios, una modalidad delictiva en la que las víctimas son retenidas y presionadas para entregar dinero, pertenencias o información financiera. Este tipo de hechos genera preocupación entre los ciudadanos, especialmente en zonas de alta actividad nocturna y en los desplazamientos posteriores a la salida de establecimientos de entretenimiento.
Con la condena, la justicia establece una sanción para los dos hermanos por su responsabilidad en los hechos. Entretanto, el caso también refuerza el llamado a investigar a todos los posibles participantes en este tipo de redes criminales y a fortalecer las medidas de seguridad para quienes utilizan servicios de transporte en la capital del país.