🚴♂️ El ciclista boyacense Nairo Quintana comienza una nueva etapa de su vida después de despedirse del profesionalismo, tras casi dos décadas compitiendo al máximo nivel y llevando el nombre de Colombia a las principales carreras del mundo. El campeón del Giro de Italia y de la Vuelta a España aseguró que su retiro no significa alejarse del deporte, sino aprovechar su experiencia para impulsar iniciativas que beneficien a los jóvenes, fortalezcan la formación de nuevos talentos y permitan mejorar las condiciones del ciclismo nacional. 🇨🇴
En una entrevista con Infobae, el corredor habló sobre cómo ha vivido los primeros días después de su última temporada profesional, una decisión que, según explicó, venía considerando desde hacía aproximadamente dos años. Aunque durante mucho tiempo mantuvo la rutina de entrenamiento y preparación propia de un competidor de élite, ahora comienza a adaptarse a una vida en la que ya no tiene que organizar cada jornada alrededor de las carreras.
Quintana reconoció que extrañará la adrenalina de las competencias, la convivencia con sus compañeros y la emoción de revisar los calendarios para conocer los próximos desafíos. Sin embargo, también destacó que este cambio le permitirá concentrarse en otras actividades, compartir más tiempo con su familia y organizar los proyectos que espera desarrollar en los próximos años.
El ciclista explicó que su intención es trabajar en iniciativas deportivas regionales, especialmente en Boyacá, su departamento de origen. Su propuesta contempla buscar recursos y articular esfuerzos entre entidades públicas, empresas privadas y personas con experiencia en el sector, con el propósito de ampliar las oportunidades para niños y jóvenes interesados en el deporte.
Uno de los aspectos que más le preocupa es la falta de infraestructura y financiación en algunas regiones. Como ejemplo, mencionó las dificultades que enfrenta Boyacá para contar con escenarios deportivos adecuados y disponer de recursos suficientes para desarrollar competencias de alto nivel. A su juicio, el deporte necesita mayor respaldo institucional y debe entenderse como una herramienta de formación para la juventud, no solamente como una actividad recreativa.
Quintana también considera que las empresas privadas pueden desempeñar un papel importante en el crecimiento del deporte colombiano. Por eso, planteó la posibilidad de construir alianzas que permitan financiar clubes, programas de formación y proyectos competitivos, con mecanismos de control que garanticen el uso adecuado de los recursos.
En relación con el futuro del ciclismo nacional, el boyacense advirtió que el país necesita actualizar sus métodos de entrenamiento y preparación. Según explicó, el ciclismo internacional ha avanzado considerablemente en materia de tecnología, análisis del rendimiento y conocimiento del cuerpo humano, por lo que considera necesario que entrenadores y preparadores colombianos continúen formándose y adopten herramientas acordes con las exigencias actuales.
Para Quintana, disponer de bicicletas de última generación no es suficiente para competir al nivel de los mejores corredores del mundo. La preparación física, la planificación, el acompañamiento psicológico y el desarrollo progresivo de los deportistas son factores fundamentales para construir nuevas generaciones capaces de afrontar las exigencias del ciclismo profesional.
El corredor también se refirió al regreso del Tour Colombia, una noticia que recibió con entusiasmo por las oportunidades que puede generar para el país. Además del componente deportivo, señaló que una competencia internacional de esta magnitud puede contribuir a promover el turismo, dinamizar el comercio y mostrar los paisajes colombianos ante audiencias de diferentes lugares del mundo.
En cuanto a su propia trayectoria, Quintana recordó los logros que marcaron su carrera y la conexión que construyó con los aficionados. Aunque reconoció la importancia de sus títulos y resultados, afirmó que el cariño recibido de los colombianos es uno de los recuerdos más valiosos que conserva de su paso por el ciclismo profesional.
El deportista también comparó las distintas generaciones del ciclismo y reconoció que los métodos y las condiciones de competencia han cambiado notablemente. Al hablar de figuras actuales como Tadej Pogačar, señaló que no considera realista comparar directamente a los corredores de épocas diferentes, debido a los avances tecnológicos y a la evolución de la preparación deportiva.
Sobre su decisión de retirarse, explicó que llegó un momento en el que entendió que, pese a seguir esforzándose, los nuevos ritmos de competencia exigían reconocer el final de su ciclo profesional. Aun así, destacó que pudo despedirse disfrutando de sus últimas participaciones y sintiendo nuevamente el respaldo de los seguidores.
Nairo Quintana deja así una carrera marcada por triunfos internacionales y por su influencia en el reconocimiento del ciclismo colombiano. Su siguiente objetivo será trasladar parte de ese recorrido a proyectos que ayuden a fortalecer el deporte desde las regiones, facilitar el acceso de los jóvenes a mejores procesos de formación y promover una mayor colaboración entre los sectores público y privado.
Aunque ya no estará en el pelotón como corredor profesional, el boyacense espera seguir vinculado a la bicicleta desde otros espacios. Su apuesta, según explicó, es contribuir a que nuevas generaciones tengan oportunidades para crecer deportivamente y mantener vivo el camino que abrió junto a otros ciclistas colombianos en las principales competencias internacionales.