El régimen venezolano ha manipulado las elecciones para adaptarlas a sus intereses. Entre los candidatos que participarán en los próximos comicios del 28 de julio, solo Manuel Rosales, un reciente postulante, parece tener el potencial para ganar más apoyo, a pesar de sus repetidos acercamientos con el chavismo, lo que ha sido objeto de burla por parte de Nicolás Maduro.
El líder autoritario ha ridiculizado a la mayoría de los candidatos, dejando indemnes a sus aliados políticos como Daniel Ortega, Miguel Díaz-Canel, el dúo Evo Morales-Luis Arce, Lula Da Silva y Andrés Manuel López Obrador, quienes podrían tener conocimiento de las maniobras antidemocráticas que han marcado el proceso electoral, pero han optado por respaldarlas.
Es notable el silencio absoluto del expresidente brasileño, quien, siendo portavoz de los BRICS en la región y habiendo respaldado al vecino caribeño, permanece en silencio, a pesar de haber denunciado previamente su exclusión de las elecciones de 2018 debido a múltiples acusaciones de corrupción.