El Gobierno nacional está sopesando la posibilidad de presentar, en los próximos días, una nueva reforma al sistema de salud ante el Congreso, tras haber alcanzado acuerdos con un grupo de EPS. Esta medida podría incluir un mensaje de urgencia, dada la crisis que ha llevado a la intervención de algunas entidades de salud, con el fin de priorizar su trámite legislativo.
Sin embargo, la senadora del Partido Verde, Angélica Lozano, considera que esta opción podría no ser estratégica, ya que podría congestionar el proceso de la reforma pensional, que tiene tiempos ajustados para su aprobación y no correr el riesgo de hundirse.
«Si se radica, estarían sepultando la reforma pensional, porque saturaría la Comisión Séptima de la Cámara con ambas reformas simultáneamente», afirmó la congresista. La reforma pensional debe pasar por esa comisión para su tercer debate, y esa misma instancia es responsable de discutir proyectos relacionados con la salud, entre otros temas.
Lozano subrayó las dificultades temporales que enfrenta la reforma pensional hasta el cierre de la legislatura. «Debe ser aprobada en la Comisión Séptima y en la Plenaria de la Cámara, además de la conciliación, todo antes del 20 de junio, como máximo. Es un desafío de tiempo considerable».
Estas complejidades, según explicó la senadora, se deben a los procedimientos reglamentarios, que incluyen un plazo de 15 días para que el proyecto llegue a la Comisión Séptima, seguido de posibles audiencias públicas, presentación de ponencias, debates, consideración de impedimentos y otros trámites. Por lo tanto, advirtió que la aprobación de la reforma pensional antes de la fecha límite es incierta.