Con el propósito de mejorar la salud y el bienestar de los habitantes de los barrios más vulnerables de Yopal, la Fuerza Aérea Colombiana se unió a la Jornada de Asistencia Médica Humanitaria, organizada por la Alcaldía Municipal.
Participación y Colaboración
En esta significativa actividad también participó la fundación Manos Pintadas de Azul, brindando atención médica a más de 600 personas en el barrio La Esmeralda. Profesionales del área de la salud del Grupo Aéreo del Casanare se sumaron a los 45 médicos voluntarios de la fundación, ofreciendo una amplia gama de servicios especializados que incluyeron medicina general, optometría, ginecología, odontología, fisioterapia y psicología, entre otros.
Servicios Ofrecidos
Durante la jornada, se realizaron consultas especializadas y se entregaron medicamentos, gafas formuladas, además de impartir charlas de educación sexual en colaboración con la Liga Colombiana Contra el Cáncer. Este enfoque integral no solo buscó atender problemas de salud inmediatos, sino también educar a la comunidad sobre la importancia de la prevención y el cuidado personal.
Importancia de la Jornada
El Coronel Andrés Rosero, Comandante del GACAS, destacó la relevancia de esta iniciativa. «La importancia de esta jornada radica en su capacidad para proporcionar cuidados médicos esenciales a la población más vulnerable, que frecuentemente enfrenta barreras para acceder a servicios de salud. Con esta iniciativa se estima promover el bienestar integral de la comunidad, demostrando un compromiso genuino con aquellos que más lo requieren», afirmó.
Fortalecimiento de Lazos con la Comunidad
Estas actividades son fundamentales para la Fuerza Aérea Colombiana, ya que, además de cumplir con su misión de proteger y servir, también fortalecen los lazos con la comunidad. «La salud y el bienestar de los ciudadanos son prioritarios, y es un honor para la institución poder contribuir de manera significativa a mejorar la calidad de vida de las personas más necesitadas. La comunidad es el corazón de nuestra nación, y cuidarla es nuestro deber y privilegio», concluyó el Coronel Rosero.