En respuesta a los recientes ataques dirigidos al esquema de seguridad de la familia presidencial y la vicepresidenta Francia Márquez, el director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Augusto Rodríguez, ha ordenado un ajuste en los protocolos de seguridad en las instalaciones de la entidad en Bogotá.
Según un comunicado oficial de la UNP, se han dispuesto una serie de medidas perimetrales e internas en la sede central ubicada en Puente Aranda. Entre estas nuevas disposiciones se encuentra el refuerzo del control de tránsito y circulación de vehículos en el perímetro de la sede, así como el fortalecimiento de la seguridad en los accesos principales.
“La anterior decisión se encuentra fundamentada en los recientes incidentes presentados al entorno y esquema de seguridad de la familia presidencial y de la vicepresidenta, aunado a las reiteradas acciones violentas acaecidas en los departamentos de Nariño y Cauca, lo cual nos obliga a tomar acciones que prevengan posibles ataques contra las instalaciones y objetivos estratégicos por parte de grupos armados organizados y delincuenciales”, se lee en el documento oficial de la UNP.
Contexto de los Ataques
Esta medida de seguridad se implementa después de dos incidentes graves. El primero involucra al vehículo asignado a Juan Fernando Petro, hermano del presidente Gustavo Petro, el cual fue atacado con un objeto contundente mientras se desplazaba por la avenida Circunvalar en el centro de Bogotá. El segundo incidente ocurrió cuando el esquema de seguridad de la vicepresidenta Francia Márquez fue impactado por un proyectil, aparentemente de fusil, mientras se movilizaba por Timba, Cauca.
Medidas de Refuerzo
Las nuevas medidas de seguridad incluyen:
Control de Tránsito: Refuerzo del control de tránsito y circulación de vehículos en el perímetro de la sede de la UNP en Puente Aranda.
Seguridad en Accesos: Fortalecimiento de la seguridad en los accesos a la sede para garantizar una mayor protección.
Medidas Perimetrales e Internas: Implementación de estrategias adicionales para asegurar las instalaciones y objetivos estratégicos ante posibles ataques de grupos armados organizados y delincuenciales.
Estas acciones son parte de una respuesta integral para prevenir y mitigar posibles riesgos a la seguridad de los funcionarios y las instalaciones de la UNP, en un contexto de creciente violencia y amenazas contra altos funcionarios del gobierno colombiano.