A partir del 1 de agosto de 2024, las empresas de servicios públicos domiciliarios en Colombia deberán adoptar la factura electrónica para sus usuarios, de acuerdo con la resolución 008 emitida el 31 de enero del mismo año. Con esta nueva normativa, las facturas que antes llegaban en formato físico se enviarán ahora a través del correo electrónico registrado por el usuario con la compañía de servicios. La medida tiene como objetivo no solo mejorar la eficiencia de los procesos administrativos sino también reducir el consumo de papel, contribuyendo así a la sostenibilidad ambiental.
A pesar de que esta transición ha generado algunas inquietudes entre los usuarios, es importante señalar que la implementación se llevará a cabo de manera gradual. Desde el 1 de agosto hasta el 1 de noviembre de 2024, las empresas irán adoptando este sistema, lo que permitirá una adaptación más fluida tanto para las compañías como para los clientes.