Una grave denuncia penal sacudió el panorama político del país tras revelarse un expediente judicial que compromete directamente al excandidato a la Presidencia de la República y exgobernador del departamento del Magdalena, Carlos Caicedo Omar. El exmandatario fue denunciado ante las autoridades competentes por el presunto delito de acceso carnal con menor de 14 años, en una serie de graves acusaciones que involucran intimidación, manipulación psicológica y vulneración a la intimidad de una niña.
De acuerdo con el desgarrador testimonio presentado por la madre de la víctima, los perturbadores hechos ocurrieron en un contexto residencial. Según el relato de la denunciante, Caicedo Omar le solicitó que abandonara temporalmente una habitación bajo el pretexto de sostener una conversación a solas con la menor; no obstante, embargada por la desconfianza, la mujer decidió regresar de forma inmediata al aposento, encontrando una escena aberrante en la que su hija presentaba prendas mal puestas mientras el dirigente político se hallaba expuesto corporalmente y exhibía una erección evidente.
La declaración juramentada añade que los hechos victimizantes no se limitaron a ese episodio presencial, sino que se extendieron en el tiempo mediante llamadas telefónicas. La madre de la menor aseguró que el político la sometía a constantes presiones y amenazas directas, asegurándole que usaría su influencia para acudir a la Fiscalía y «acabar con ella» si no le permitía establecer contacto con la niña a través del teléfono, exigencias que la mujer terminó cediendo en algunas oportunidades debido al avanzado estado de sometimiento y coacción emocional al que estaba expuesta.
El medio de comunicación que dio a conocer el expediente intentó establecer comunicación de manera directa con Carlos Caicedo con el propósito de obtener su réplica y conocer su posición jurídica frente a la gravedad de los hechos imputados por la víctima, pero al momento del cierre de la publicación no se obtuvo ninguna contestación a los insistentes mensajes y llamadas efectuadas. El mismo intento de consulta periodística se realizó con la exalcaldesa de Santa Marta, Virna Johnson, quien tampoco ofreció respuestas sobre el polémico caso que ya se encuentra bajo la rigurosa revisión de los organismos judiciales del Estado colombiano.
Una nueva y aguda confrontación verbal estalló entre la actual administración de Medellín y el exalcalde Daniel Quintero Calle, a raíz de los recientes desarrollos judiciales en el polémico expediente conocido como «Aguas Vivas». Desde el Centro Administrativo La Alpujarra salieron al paso de las publicaciones de Quintero en redes sociales, en las que celebraba una decisión judicial como una supuesta victoria definitiva, calificando su actitud de «apresurada y engañosa».
Voceros jurídicos de la Alcaldía de Medellín precisaron que el reciente pronunciamiento de los tribunales no extingue la acción penal ni dictamina una absolución o declaración de inocencia en favor de los implicados. De acuerdo con la aclaración institucional, lo resuelto por la judicatura corresponde estrictamente a un tecnicismo procedimental o a una nulidad de carácter formal en las etapas previas, una determinación que obliga a corregir el rumbo del trámite pero que de ninguna manera archiva las graves investigaciones por presunto detrimento patrimonial y corrupción en la contratación.
El caso Aguas Vivas orbita en torno a presuntas irregularidades en la adquisición y destinación de predios públicos durante el cuatrienio anterior, un expediente que la actual Alcaldía ha abanderado como uno de los principales símbolos de presuntos malos manejos de la pasada gestión. Mientras Quintero insiste en que las denuncias en su contra carecen de sustento jurídico y forman parte de una persecución política, el equipo legal del municipio advirtió que continuará actuando con firmeza en calidad de víctima para defender los recursos de la ciudad y garantizar que el proceso penal avance hasta un fallo de fondo.
Las tensiones en torno a la presidencia del Senado han escalado al plano personal y familiar. Sandra Spath, esposa del senador y candidato a dirigir la corporación judicial Alfredo Deluque, cuestionó públicamente al expresidente Álvaro Uribe Vélez tras los fuertes reproches del uribismo hacia las alianzas de su esposo. A través de un contundente pronunciamiento en redes sociales, Spath sugirió una falta de coherencia en la postura del exmandatario, señalando que «en diciembre su opinión era diferente» y pidiéndole abiertamente «que el odio no nuble su razón».
La controversia se encendió debido al rechazo radical del Centro Democrático y figuras afines como Tomás Uribe hacia la postulación de Deluque, a quien acusan de inconsistencia ideológica por haber respaldado reformas clave de la administración saliente de Gustavo Petro (como la reforma tributaria de 2022 y la «Paz Total»). Ante los duros señalamientos, Sandra Spath defendió la trayectoria de su cónyuge y acompañó su reclamo con una fotografía de un encuentro privado previo entre la pareja y el exjefe de Estado, enfatizando que el país merece recordar a Uribe «por sus grandes obras, no por sus desaciertos».
Por su parte, el Centro Democrático no tardó en reaccionar e intentó matizar el trasfondo del cruce de declaraciones. A través de un comunicado oficial, la colectividad restó peso político al encuentro del pasado retratado en la foto, argumentando que la amabilidad de Álvaro Uribe respondía meramente a un gesto de cortesía y afecto hacia los lazos familiares de la mujer —al ser hija de Alfonso Spath y tía de la exsenadora Ruby Spath— y no a un aval político. Mientras el debate interno arrecia, Deluque continúa consolidando apoyos estratégicos de partidos como el Liberal, los Verdes y En Marcha, dejando la definición de la presidencia en manos de los bloques minoritarios e independientes del legislativo.
Un pormenorizado diagnóstico técnico elaborado por la Vicepresidencia de Riesgos de Colpensiones encendió las alarmas en el sector financiero del país, tras revelar que la administración saliente de Jaime Dussán entregará la entidad estatal sumida en un profundo retraso operativo. El documento confidencial detalla que múltiples planes estratégicos de modernización informática y de gestión de datos registran niveles alarmantes de estancamiento, lo que compromete de forma directa la confiabilidad de la información pensional y la atención al ciudadano ante el inminente cambio de gobierno nacional.
El análisis evaluó de manera minuciosa el estado de ejecución de 17 proyectos tecnológicos clave contemplados en el Plan Estratégico Institucional. Los hallazgos principales evidencian que más de una decena de estas iniciativas arrastran un avance físico que apenas oscila entre el 15% y el 66%, con un promedio de ejecución presupuestal que escasamente supera el 32%. Entre los frentes más críticos y con mayores índices de parálisis administrativa se encuentran el programa de transformación de la historia laboral, el sistema de gestión para cobros coactivos, el rediseño de la estrategia digital ciudadana y el nuevo software para la administración de los Beneficios Económicos Periódicos (Beps).
A este panorama de retrasos institucionales se sumaron colapsos generalizados en las plataformas de atención al usuario, los cuales entorpecieron trámites fundamentales en un momento de coyuntura histórica. Específicamente, la desactualización de herramientas informáticas encargadas de distribuir las solicitudes de jubilación provocó caídas intermitentes del sistema. Esta contingencia coincidió con el vencimiento de los plazos legales para que miles de afiliados gestionaran su traslado de régimen, lo que motivó pronunciamientos de preocupación por parte de gremios como Asofondos debido a la vulneración del acceso a los servicios esenciales de la entidad.
Finalmente, las alertas internas recogidas en el informe señalaron que las interrupciones operativas se agudizaron debido a fallas imprevistas durante la migración de servidores hacia un nuevo centro de procesamiento de datos en Cundinamarca, maniobra cuyas advertencias de riesgo fueron desatendidas por las directivas de la entidad. La cúpula de Colpensiones ha mantenido hermetismo frente al reporte técnico, mientras que al interior de la administradora estatal crece la incertidumbre sobre las rigurosas auditorías y evaluaciones fiscales que implementará la junta directiva entrante una vez asuma el control del Estado.