El Grupo Aéreo de #Casanare, conocido como GACAS, celebra su decimocuarto aniversario de presencia en el oriente colombiano. Durante el último año, esta unidad estratégica ha realizado más de 2,000 horas de vuelo en aeronaves tripuladas, llevando a cabo diversas misiones de importancia crucial. Además, las Aeronaves Remotamente Pilotadas (ARP) han acumulado 835 horas de vuelo, desempeñando un papel fundamental en las operaciones militares y contribuyendo al logro de la misión institucional.
A lo largo de su trayectoria, esta unidad ha desempeñado un rol esencial en la región, destacándose por sus significativas capacidades aéreas. Entre estas capacidades se incluyen operaciones de inteligencia, transporte de personal y evacuaciones médicas utilizando la aeronave C-208 Caravan. Asimismo, el GACAS cuenta con aeronaves helicoportadas que realizan misiones de control, vigilancia y seguridad de la infraestructura crítica en la Orinoquia colombiana, así como con drones tácticos y ARP para obtener información y imágenes geoestratégicas.
Además de sus operaciones aéreas, el GACAS desempeña un papel vital en la formación de las tripulaciones de la aeronave C-208 Caravan a través de su escuela de instrucción. Esta escuela, reconocida dentro de la unidad militar, ha formado a más de 45 alumnos en el último año, manteniendo los más altos estándares de calidad en todas sus modalidades de enseñanza.
Desde su creación, el GACAS ha asumido la importante misión de garantizar la seguridad y la tranquilidad de los habitantes de Arauca, Boyacá y Casanare, los departamentos que componen el área de responsabilidad asignada a esta UMA. Por ello, esta unidad es conocida también como «La Casa de los Centauro del Aire», en honor a su compromiso con la protección de la comunidad y el territorio.
🚔 Con el propósito de prevenir incidentes y garantizar la seguridad de niños, niñas, adolescentes y sus familias durante la semana de receso estudiantil, la Policía Nacional fortalece sus acciones de acompañamiento, prevención y vigilancia en diferentes municipios de Casanare.
La estrategia busca promover espacios seguros durante estos días de descanso, en los que aumenta la movilidad de las familias hacia destinos turísticos, zonas recreativas y otros lugares de encuentro. Por esta razón, las autoridades hacen énfasis en la prevención de situaciones que puedan poner en riesgo la integridad de los menores de edad.
Dentro de las recomendaciones se encuentra mantener una supervisión permanente de los niños y adolescentes, especialmente en piscinas, ríos, balnearios y demás espacios acuáticos. También se aconseja evitar que los menores permanezcan solos en lugares públicos y establecer puntos de encuentro en caso de que se separen de sus acompañantes.
En materia de seguridad vial, la institución invita a los conductores a revisar las condiciones técnico-mecánicas de sus vehículos antes de emprender viajes, respetar los límites de velocidad y cumplir las normas de tránsito. Asimismo, recuerda la importancia de utilizar los elementos de protección correspondientes y evitar conducir bajo los efectos del alcohol.
La Policía también recomienda verificar las condiciones de seguridad de las viviendas antes de salir de viaje, asegurar puertas y ventanas y evitar publicar información que permita identificar que una casa permanece sola durante varios días.
Las actividades de acompañamiento buscan fortalecer la convivencia y la corresponsabilidad entre las autoridades, las familias y la comunidad, con el fin de reducir los riesgos durante el periodo de descanso escolar.
La institución reiteró el llamado a la ciudadanía para atender las recomendaciones preventivas y reportar oportunamente cualquier situación sospechosa o emergencia a través de las líneas oficiales de atención.
Con estas acciones, la Policía busca que la semana de receso estudiantil transcurra en condiciones de tranquilidad para las familias casanareñas, promoviendo el disfrute responsable de las actividades recreativas y los desplazamientos por el departamento.
⚽ La Selección Casanare femenina Sub-13 continúa dejando en alto el nombre del departamento en el Campeonato Nacional Interligas y consiguió avanzar a los cuartos de final del torneo que se desarrolla en Barranquilla, donde las jóvenes futbolistas buscan seguir avanzando en la competencia nacional.
El equipo casanareño ha mostrado un buen desempeño durante la fase inicial del certamen, enfrentando a diferentes selecciones en una competencia que reúne a los principales procesos formativos del fútbol femenino colombiano.
Con el paso a los cuartos de final, Casanare se mantiene entre los equipos que continúan en carrera por el título nacional de la categoría. La clasificación representa un nuevo paso para el proceso que se viene desarrollando con las futbolistas menores del departamento.
El campeonato también ha servido como escenario para que las jugadoras puedan sumar experiencia y medirse ante delegaciones de distintas regiones del país, en una etapa importante para su formación deportiva.
La presencia de Casanare en esta instancia refleja el trabajo que se viene adelantando desde la Liga de Fútbol del departamento y el acompañamiento a los procesos de formación, que buscan fortalecer las categorías menores y generar nuevas oportunidades para las deportistas.
Ahora, el combinado casanareño deberá afrontar el desafío de los cuartos de final, con la ilusión de avanzar a las siguientes rondas y continuar representando al departamento en el certamen nacional.
La clasificación es además un motivo de orgullo para las familias y seguidores que acompañan el proceso de estas jóvenes futbolistas, quienes siguen demostrando su talento y compromiso dentro de la cancha.
🕊️ El Llano está de luto por la muerte de Otoniel Castañeda Barrera, conocido en Casanare y en diferentes regiones de la Orinoquía como “El Gran Llanerazo”, quien falleció el 2 de octubre de 2026 en Yopal, dejando una trayectoria marcada por la defensa de las costumbres y la identidad cultural de la sabana.
Nacido en Aguazul, Casanare, en 1971, Castañeda se convirtió en un personaje ampliamente reconocido por su particular manera de representar la vida llanera. El sombrero, su forma de vestir y, especialmente, su costumbre de andar descalzo, hicieron parte de una identidad que llevó durante años como una expresión de sus raíces y de su vínculo con las tradiciones de la región.
Más allá de su apariencia, quienes conocieron su historia lo recuerdan por su relación con las labores del campo, la ganadería y los conocimientos propios de la vida en la sabana. Su figura se convirtió en una representación de ese llanero ligado al caballo, al ganado, a las faenas de trabajo y a una forma de entender el territorio transmitida entre generaciones.
Uno de los proyectos que marcó su trayectoria fue “El Gran Llanerazo”, también conocido como “El Robinson Llanero”, un reality que buscó llevar a las pantallas diferentes actividades y habilidades propias de la cultura campesina. En este espacio participaron personas provenientes de departamentos como Casanare, Arauca, Meta y Vichada, además de representantes de los Llanos venezolanos.
El programa puso en escena actividades como el manejo del ganado, la doma de potros, el ordeño, el coleo y otras labores relacionadas con la vida de los hatos. Con ello, Castañeda buscó mostrar que la cultura llanera no se limita al joropo o a las expresiones artísticas, sino que también está profundamente relacionada con el trabajo rural y los conocimientos adquiridos en la sabana.
Su particular estilo de vida también despertó interés fuera de Casanare. En 2016, Canal Trece realizó un perfil sobre él bajo el nombre de “El Gran Llanerazo”, destacando precisamente su decisión de mantener una vida apegada a las tradiciones culturales de la región.
Su historia también fue recogida en publicaciones académicas y culturales. La revista Corocora de la Universidad de los Llanos lo presentó como un referente de la cultura llanera y destacó su vínculo con las costumbres, el territorio y las formas tradicionales de vida en Casanare.
Con su muerte, Casanare pierde a uno de sus personajes más reconocibles, pero queda un legado relacionado con la promoción de las tradiciones de la Orinoquía. Su trabajo permitió que muchas de las prácticas de la vida rural fueran conocidas por públicos que pocas veces tienen contacto directo con ellas.
El Gran Llanerazo será recordado por su forma particular de vivir el Llano y por defender una identidad que consideraba parte fundamental de su historia. Su legado queda también en los registros audiovisuales, testimonios y experiencias vinculadas al proyecto que impulsó durante años.
La partida de Otoniel Castañeda deja un vacío entre quienes compartieron con él y entre quienes encontraron en su figura una manera de acercarse a las raíces culturales de la región. Su historia, sin embargo, seguirá formando parte de la memoria de Casanare y de la identidad de una tierra donde las tradiciones se mantienen vivas a través de las generaciones.
Paz en su tumba para Otoniel Castañeda, “El Gran Llanerazo”. Su voz se apagó, pero las costumbres que defendió continuarán recorriendo los caminos de la sabana.