Es el primer proyecto liderado con recursos del Fondo de Ciencia, Tecnología e
Innovación del Sistema General de Regalías, con una inversión total de $17.500
millones.
La iniciativa ha capacitado a 107 palmicultores de 4 municipios de Santander
sobre prácticas sostenibles en producción de cosméticos.
Las innovaciones responden a los propósitos de la Misión de Sabios que buscan
una Colombia biodiversa y equitativa.
Ecopetrol desarrolló cinco prototipos de productos cosméticos de alta calidad a partir de la
biocera, una materia prima que se extrae del aceite de palma a través de un tratamiento
con hidrógeno, lo cual abre un nuevo horizonte de negocios y de generación de empleo
para el sector agroindustrial de la región del Magdalena Medio.
Entre el conjunto de innovaciones desarrolladas se encuentran un bálsamo
desmaquillador, una crema hidratante, un protector solar, un jabón íntimo y velas
aromáticas, cuyos ensayos en laboratorios demostraron que su aplicación sobre la piel no
genera ningún tipo de irritación, ni tampoco evidencia niveles de toxicidad.
Este nuevo hito, que se enmarca en la estrategia de ciencia, innovación y tecnología de
Ecopetrol, es el resultado de un proyecto de desarrollo tecnológico liderado en los últimos
dos años entre la Empresa, la academia y otras instituciones de Santander.
La iniciativa se adelanta gracias a un convenio suscrito entre Ecopetrol, la Universidad
Industrial de Santander (UIS), el Sena de Barrancabermeja y la Gobernación de
Santander. Contempla una inversión total de $17.500 millones, de los cuales $11.500
millones corresponden a aportes en especie de estas entidades, mientras que $5.984
millones provienen del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación del Sistema General
de Regalías.
Gracias a este esfuerzo científico se pretende consolidar un ingrediente cosmético de
origen natural, que sustituya compuestos sintéticos o minerales usados con frecuencia en
las formulaciones cosméticas a nivel mundial.
Asimismo, se busca que esta biocera, procesada con los más altos estándares de calidad,
cuente con los requerimientos del Instituto Nacional de Vigilancia y de Medicamentos y
Alimentos (Invima), y la Administración de Alimentación y Medicamentos (FDA, por sus
siglas en ingles) de Estados Unidos para este tipo de productos.
“A través del proyecto, la estrategia de ciencia, tecnología e innovación de Ecopetrol está
generando un impacto social y económico, que se traduce en nuevas líneas de formación
y empleo. Nuestros grupos de investigación están comprometidos con el progreso del
territorio, el apalancamiento de conocimiento y el desarrollo tecnológico como motores del
cambio en los territorios”, puntualizó Luz Ángela Novoa, directora del Centro de
Innovación y Tecnología – ICP, de Ecopetrol.
Este logro para la comunidad científica y para los más de 1.000 palmicultores, quienes
ven en esta novedosa tecnología un nicho de mercado, se alcanzó luego de practicar 635
análisis fisicoquímicos, 517 análisis de metales y 20 ejercicios de separación de mezclas
químicas, que involucraron 78 investigadores del Centro de Innovación y Tecnología –
ICP, de Ecopetrol; la UIS y el Sena.
Oportunidades para el sector agroindustrial
En el desarrollo de este proceso de innovación, un total de 107 palmicultores de 4
municipios de Santander han accedido a ciclos de capacitaciones sobre prácticas
sostenibles en producción de cosméticos. La meta es llegar a 325 productores de palma
con esta línea de formación.
“Estos productos podrían convertirse en la base de futuros desarrollos que contribuirán
con la independencia tecnológica para la fabricación de cosméticos basados en materias
primas naturales nacionales. Así mismo, se espera que en la siguiente fase del proyecto
se logre una integración del sector agroindustrial palmero de la zona central colombiana”,
aseguró Luis Javier López, líder del proyecto de investigación.
Otra de las grandes apuestas de esta investigación es generar un escenario de
oportunidad para que Colombia se consolide en los próximos años en un país líder en
producción y exportación de cosméticos de alta calidad, generados con ingredientes
naturales. El potencial donde se concentra las labores científicas de esta iniciativa es
enorme, pues Santander es el cuarto departamento productor en el país de palma de
aceite, con más de 87.000 hectáreas cultivadas y genera unos 28.000 empleos directos e
indirectos.