El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, reaccionó a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien comparó la inseguridad de Washington D.C. con la de la capital colombiana y la incluyó entre “los peores lugares del mundo”.
“Bogotá está lejos de ser uno de los peores lugares del mundo. Tenemos Sumapaz, el páramo más grande del planeta, y estamos rodeados por los Cerros Orientales, 2.600 metros más cerca de las estrellas”, expresó Galán en su cuenta de X. “Miramos de nuevo al futuro con esperanza: acá están pasando muchas cosas buenas”, añadió.
El presidente Gustavo Petro también respondió al mandatario estadounidense:
“Si no conoce Bogotá, no puede saberlo. El presidente Trump debe saber que Bogotá es uno de los lugares de la Tierra donde no muere un solo niño de hambre; eso lo hace uno de los mejores lugares del mundo”.
📊 Contexto de las declaraciones de Trump
El lunes, Trump anunció que federalizará la Policía de Washington D.C. y desplegará la Guardia Nacional para “restablecer la ley, el orden y la seguridad públicas”, invocando la Ley de Autonomía de 1973. Nombró como comisionado federal interino al jefe de la DEA, Terry Cole.
En ese mismo discurso, el presidente estadounidense comparó las tasas de homicidios:
Washington D.C.: 27,54 homicidios por cada 100.000 habitantes.
Bogotá: 15,1 homicidios por cada 100.000 habitantes.
Trump afirmó que la tasa de la capital estadounidense es “mucho más alta” que la de Bogotá, Ciudad de México o Lima, pero insistió en describir a estas ciudades como “lugares peligrosos” y preguntó a sus ciudadanos:
Este jueves 15 de enero de 2026, en el barrio Normandía, localidad de Engativá (Bogotá), un intento de hurto a accesorios de un vehículo estacionado desencadenó un tiroteo entre presuntos ladrones y un funcionario de la Unidad Nacional de Protección (UNP) que estaba en la zona.
🔎 Qué ocurrió: Un escolta de la UNP observó a dos hombres en motocicleta intentando robar piezas de una camioneta en plena vía pública. Al percibir la situación como una amenaza, el funcionario usó su arma de dotación, lo que provocó que uno de los presuntos delincuentes perdiera la vida en el lugar.
👮♂️ Consecuencias del hecho: • El segundo hombre fue capturado por la Policía Metropolitana de Bogotá y llevado ante la Fiscalía, donde responderá por cargos como hurto y porte ilegal de armas. • El procedimiento del escolta está siendo revisado internamente, como lo exigen los protocolos cuando se hace uso de un arma de fuego en servicio.
📍 Reacciones en la comunidad: Varios vecinos del sector reportaron haber escuchado múltiples disparos y manifestaron preocupación por el incremento de hechos de inseguridad en la zona en las últimas semanas.
Se dio a conocer el video del atraco en el que dos delincuentes asesinaron a Jean-Claude Bossard, un joven de 29 años, en una calle del norte de Bogotá. En las imágenes se observa el forcejeo entre la víctima y uno de los agresores, minutos antes de que este sacara un arma y le disparara.
El crimen ocurrió en una zona de los barrios Chicó Navarra y San Patricio, donde según vecinos, los delincuentes ya tenían varios reportes por hurtos previos, movilizándose en una motocicleta —identificada como la llamada “moto naranja”— vinculada con otros robos en el sector.
Tras el atraco, la reacción policial permitió que uno de los asaltantes —un menor de 16 años— fuera capturado con heridas, mientras que su cómplice ignorado fue abatido.
El asesinato de Bossard encendió nuevamente el debate sobre la seguridad en zonas consideradas “seguras” de Bogotá, y evidenció la reiteración de denuncias de habitantes del sector que años atrás habían alertado sobre la inseguridad generada por este grupo delincuencial.
Este miércoles una de las tractomulas de una caravana que transportaba insumos para la empresa estatal Indumil se partió en dos al ingresar a Bogotá por la Autopista Norte —a la altura de la calle 233, frente al centro comercial Bima— generando una grave emergencia vial y activando los protocolos de seguridad correspondientes.
Según versiones preliminares, el vehículo —uno de seis camiones de la caravana— llevaba cerca de 32 toneladas de ANFO, un explosivo de uso industrial. Las autoridades desplegaron unidades especializadas en manejo de explosivos, acordonaron la zona y procedieron al cerramiento de uno de los carriles en sentido norte–sur para asegurar la carga.
La fractura estructural del chasis del camión es la hipótesis que se investiga como causa del incidente. Mientras se realiza el traspaso seguro del material a otro vehículo, la caravana permanece detenida, lo que ha generado congestiones severas en la Autopista Norte.
Las autoridades han señalado que, por ahora, no hay indicios de riesgo inminente para la población, pero las maniobras de traslado y aseguramiento continuarán bajo vigilancia especializada hasta completar el procedimiento de seguridad.