🚨🇨🇴 El Gobierno de Abelardo de la Espriella, a través de la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, estableció nuevas medidas para evitar el aumento injustificado de precios de bienes y servicios esenciales en las zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto. La decisión busca impedir que la emergencia sea aprovechada para generar ganancias adicionales a costa de las familias damnificadas. 🛒⚖️
La SIC emitió una circular en la que recordó a comerciantes y empresas que no está permitido aprovechar las condiciones generadas por la emergencia para incrementar de manera injustificada los precios de productos necesarios para atender las necesidades de la población.
La entidad señaló que los aumentos cuyo único propósito sea obtener un lucro adicional y limitar el acceso de los consumidores a bienes o servicios en condiciones de equidad están prohibidos.
La medida cobra especial importancia debido a la magnitud de la emergencia. El terremoto del 10 de agosto dejó, según las cifras citadas por El Colombiano, más de 406.000 personas damnificadas en diferentes zonas del occidente del país.
Otro de los puntos incluidos en la circular está relacionado con los acuerdos entre empresas competidoras. La SIC advirtió que los comerciantes y compañías no pueden establecer pactos para aumentar los precios de manera directa ni desarrollar estrategias destinadas a reducir artificialmente la oferta de productos.
Sin embargo, la entidad aclaró que sí pueden existir acuerdos legítimos entre competidores cuando sean necesarios para atender la emergencia y representen beneficios para los consumidores. De esta manera, se busca facilitar la cooperación empresarial sin permitir prácticas que terminen afectando a las personas damnificadas.
Las medidas también contemplan disposiciones específicas para las empresas de telecomunicaciones. Estas compañías no podrán cobrar a los usuarios por los periodos durante los cuales el servicio haya permanecido interrumpido como consecuencia de la emergencia.
Además, deberán garantizar la disponibilidad de las llamadas destinadas a los servicios de urgencias y emergencias, incluso en medio de las dificultades que puedan presentarse en las zonas afectadas.
En caso de que una empresa de telecomunicaciones tenga que suspender temporalmente la atención presencial en alguna de sus oficinas, deberá informar a los usuarios y habilitar mecanismos no presenciales para recibir peticiones, quejas y reclamos.
La SIC también hizo un llamado a los alcaldes de los municipios afectados para que refuercen las labores de inspección y vigilancia dentro de sus territorios.
Entre las conductas que deberán ser vigiladas se encuentran el acaparamiento de productos, las ventas atadas, la publicidad engañosa y la inclusión de cláusulas abusivas en los contratos.
Con estas disposiciones, el Gobierno busca proteger a los consumidores durante la etapa de emergencia y evitar que la escasez, las dificultades de transporte o el aumento de la demanda sean utilizados como argumentos para realizar incrementos injustificados.
La SIC reiteró que las empresas deben mantener condiciones de competencia y garantizar que los productos y servicios esenciales puedan llegar a la población afectada de manera equitativa.
🚨🇨🇴 La Presidencia de la República salió al paso de la polémica generada por la designación del sacerdote y abogado Rodolfo Andrés Londoño de la Espriella como representante del Gobierno ante los consejos superiores de varias universidades públicas. El Ejecutivo negó que exista algún vínculo familiar entre Londoño y el presidente Abelardo de la Espriella, después de que desde el Congreso se acusara al Gobierno de incurrir en un posible caso de nepotismo. ⚖️🏛️
La controversia comenzó luego de que se conociera que Londoño de la Espriella fue designado como representante presidencial ante los consejos superiores de la Universidad Pedagógica Nacional, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Valle y la Universidad del Atlántico. La designación hace parte de los cambios realizados por el Gobierno en la representación estatal dentro de diferentes universidades públicas, mediante el Decreto 1310 del 25 de agosto de 2026.
El nombre del sacerdote generó cuestionamientos debido a que comparte los apellidos Londoño de la Espriella con el jefe de Estado. La representante a la Cámara por el Pacto Histórico Isabel Vera aseguró inicialmente que se trataba de un primo del presidente y anunció acciones legales para solicitar la revocatoria del nombramiento, argumentando un posible conflicto de intereses y presunto nepotismo.
Ante estas acusaciones, la Casa de Nariño emitió un comunicado para aclarar que Rodolfo Londoño de la Espriella no tiene ningún vínculo familiar ni parentesco con Abelardo de la Espriella. El Gobierno sostuvo que la coincidencia en los apellidos no constituye una relación de consanguinidad, afinidad o parentesco entre ambos.
La Presidencia también explicó que el sacerdote fue escogido por sus características profesionales y su experiencia. Londoño es abogado de la Universidad Javeriana, sacerdote y capellán de la Presidencia de la República, además de contar con experiencia relacionada con el ámbito académico y religioso.
Otro de los puntos aclarados por el Gobierno está relacionado con la naturaleza de la designación. La Presidencia aseguró que la representación ante los consejos superiores universitarios no es un cargo remunerado, por lo que Londoño no recibe salario, honorarios ni ningún otro tipo de pago por ejercer esta función.
El Gobierno señaló además que la participación de sus representantes en los consejos superiores busca fortalecer la interlocución entre el Ejecutivo y las instituciones de educación superior públicas, así como acompañar los procesos de discusión y toma de decisiones dentro de estos organismos.
La polémica, sin embargo, había escalado antes de que se conociera la aclaración oficial. La representante Isabel Vera había anunciado que preparaba una demanda contra la designación y sostuvo que, si existía un vínculo familiar con el presidente, podría configurarse una prohibición constitucional relacionada con el nombramiento de familiares de altos funcionarios.
Incluso se habían producido advertencias sobre posibles acciones judiciales contra quienes hubieran realizado o respaldado la designación. En ese contexto, el Gobierno decidió hacer pública la aclaración sobre la inexistencia de parentesco para responder directamente a las acusaciones.
La confusión también fue alimentada por informaciones contradictorias publicadas durante los últimos días. Algunas versiones periodísticas llegaron a presentar a Rodolfo Londoño de la Espriella como primo hermano del presidente, mientras que posteriormente la Presidencia negó categóricamente esa relación.
Con la aclaración oficial, el Gobierno busca cerrar el debate sobre un supuesto caso de nepotismo y defender la legalidad de la designación. No obstante, la congresista Isabel Vera ha cuestionado la decisión y mantiene su intención de acudir a las autoridades para revisar el nombramiento.
El caso vuelve a generar discusión sobre los criterios utilizados por el Ejecutivo para seleccionar a sus representantes en las universidades públicas y sobre la necesidad de garantizar transparencia e independencia en este tipo de designaciones.
🚨🇨🇴 El expresidente Gustavo Petro salió en defensa de Gabriela Muñoz, luego de que la Unidad Nacional de Protección, UNP, ordenara retirar el esquema de seguridad que le había sido asignado. El exmandatario aseguró que la joven ha recibido amenazas de muerte y cuestionó la decisión de la entidad, al considerar que estaría dejando expuesta a la militancia progresista. ⚖️
Petro se pronunció este viernes 28 de agosto a través de sus redes sociales, después de que se conociera que la UNP había decidido retirar los esquemas de seguridad de Muñoz, así como los de Juliana Guerrero y el activista Beto Coral, tras una revisión de sus niveles de riesgo.
El expresidente afirmó que Gabriela Muñoz ha sido objeto de amenazas y sostuvo que estas situaciones deberían ser tenidas en cuenta antes de retirar las medidas de protección. En ese sentido, anunció que emprenderá acciones penales relacionadas con las circunstancias que rodean la decisión.
La controversia se produce en medio de los cuestionamientos que han rodeado a Muñoz durante las últimas semanas por su cercanía con el anterior Gobierno y por las denuncias sobre una presunta influencia indebida dentro de la Aeronáutica Civil. Muñoz ha negado haber ejercido ese tipo de influencia y ha sostenido que las amenazas en su contra fueron denunciadas ante la Fiscalía.
El esquema de protección había sido asignado durante los últimos meses del Gobierno de Petro. Posteriormente, su otorgamiento se convirtió en objeto de críticas, especialmente porque Muñoz no ocupaba un cargo público de alto nivel cuando recibió las medidas y su nombre tomó mayor relevancia pública después de que surgieran los señalamientos relacionados con la Aerocivil.
La UNP, por su parte, argumentó que las decisiones sobre los esquemas deben responder a estudios técnicos de riesgo. Según la información conocida, la entidad concluyó que no existían condiciones suficientes para mantener las medidas de protección en los casos revisados.
Petro cuestionó precisamente ese criterio y aseguró que el retiro de las medidas ocurre en un momento en el que, según su versión, sectores progresistas estarían siendo objeto de amenazas. Por ello, advirtió sobre lo que considera un riesgo para personas vinculadas políticamente con su movimiento.
El exmandatario también cuestionó al Gobierno de Abelardo de la Espriella por las decisiones adoptadas frente a quienes habían recibido protección durante su administración. Su pronunciamiento se suma a la creciente confrontación política entre el nuevo Gobierno y el sector del Pacto Histórico, que ahora ocupa la oposición.
El caso de Gabriela Muñoz no es el único que generó controversia. La UNP también ordenó retirar las medidas de protección de Beto Coral, mientras que la situación de Juliana Guerrero ha tenido versiones diferentes: aunque inicialmente se informó sobre el retiro de su esquema, Guerrero aseguró que su caso continúa en evaluación y que se adelanta un nuevo estudio de seguridad.
La discusión gira ahora alrededor de si las amenazas denunciadas por Muñoz justifican la continuidad de su esquema y si la decisión de la UNP tuvo en cuenta de manera adecuada las condiciones particulares de riesgo que ella ha reportado.
Mientras tanto, Petro insiste en que la protección de quienes hacen parte de la militancia progresista no puede quedar condicionada a disputas políticas y anunció que acudirá a las autoridades judiciales para cuestionar las actuaciones que considere irregulares.
La UNP deberá mantener los procedimientos establecidos para revisar las decisiones de protección y, en caso de que los beneficiarios presenten recursos, evaluar nuevamente los elementos relacionados con sus niveles de riesgo.
🚨🇨🇴 Un nuevo episodio de disturbios en inmediaciones de la Universidad de Antioquia generó una fuerte polémica en Medellín, luego de que cerca de 100 personas bloquearan la calle Barranquilla durante una protesta contra políticas del Gobierno. La situación terminó en enfrentamientos con la Fuerza Pública, después de que una tanqueta de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden, Undmo, llegara al lugar para despejar la vía. 🚔
Los hechos ocurrieron durante la noche del jueves 27 de agosto. Según el reporte de El Colombiano, los manifestantes ocuparon la calle Barranquilla, una de las principales vías del sector y un corredor utilizado para acceder a centros hospitalarios y servicios de urgencias.
Ante el bloqueo, las autoridades hicieron presencia en el lugar y desplegaron una tanqueta del Undmo, que utilizó chorros de agua para dispersar a los manifestantes. Posteriormente se produjo un enfrentamiento entre algunos de los participantes de la protesta y los uniformados.
Durante los disturbios, según los registros difundidos y la información de las autoridades, algunos manifestantes lanzaron piedras y artefactos explosivos contra los policías. La confrontación provocó el cierre de la vía durante cerca de una hora y afectó la movilidad y el servicio de transporte público en el norte de Medellín.
El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, defendió la intervención de la Fuerza Pública y cuestionó las acciones de quienes participaron en el bloqueo. El funcionario aseguró que la ciudad respeta el derecho a la protesta pacífica, pero que no permitirá manifestaciones que impliquen violencia, bloqueo de vías o riesgos para terceros.
Villa afirmó que, ante la negativa de los manifestantes a permitir la recuperación de la movilidad, en el marco del Puesto de Mando Unificado, PMU, se ordenó la intervención de la Fuerza Pública.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, también respaldó el procedimiento de la Policía y sostuvo que en la ciudad se garantiza el derecho a protestar, pero no se tolerarán actos violentos ni vías de hecho.
Las declaraciones de los funcionarios generaron críticas desde sectores políticos de oposición. La congresista del Pacto Histórico Isabel Zuleta calificó de autoritaria y represiva la actuación de las autoridades y cuestionó particularmente el uso de la tanqueta para dispersar la manifestación.
Zuleta aseguró que, desde su perspectiva, las imágenes muestran una actuación desproporcionada contra quienes se encontraban protestando en las inmediaciones de la Universidad de Antioquia.
También se pronunciaron activistas y otros sectores de izquierda, quienes rechazaron la intervención policial y señalaron que las autoridades estarían intentando limitar el derecho a la movilización y la protesta social.
Sin embargo, desde la Alcaldía se defendió que la intervención no estuvo dirigida contra una protesta pacífica, sino contra el bloqueo de una vía y los actos de violencia que se produjeron posteriormente. Las autoridades señalaron que las imágenes muestran a algunos manifestantes arrojando objetos contundentes y explosivos contra los uniformados.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la discusión acerca de los límites entre el derecho fundamental a la protesta y la obligación de las autoridades de garantizar la movilidad y la seguridad de los demás ciudadanos.
La Alcaldía insistió en que la protesta está permitida siempre que se desarrolle de manera pacífica, pero advirtió que no permitirá que grupos violentos utilicen las movilizaciones para bloquear corredores estratégicos o afectar a quienes necesitan desplazarse por la ciudad.