🚨🇨🇴 Una operación militar adelantada en zona rural de El Retorno, Guaviare, dejó diez personas muertas, entre ellas tres menores de edad. El ataque fue ordenado por el presidente Abelardo de la Espriella y generó cuestionamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos debido a la presencia de niños y adolescentes entre las víctimas. ⚠️
Los hechos ocurrieron el jueves 27 de agosto, durante la denominada “Operación Amón”, una acción de las Fuerzas Militares dirigida contra integrantes del Estado Mayor de Bloques y Frentes, EMBF, una estructura disidente de las FARC liderada por Calarcá Córdoba. En el despliegue participaron once aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y, de acuerdo con la información oficial, durante la operación también fueron incautadas armas, entre ellas fusiles y ametralladoras.
Medicina Legal confirmó que hasta el momento han sido identificados nueve de los diez cuerpos recuperados después del bombardeo. De las personas identificadas, cuatro eran mujeres y cinco hombres, mientras que tres de las víctimas eran menores de edad. Los restos fueron trasladados a instalaciones de Medicina Legal en Florencia, Caquetá, y Villavicencio, Meta, para adelantar los procedimientos de identificación y análisis forense. El décimo cuerpo permanece bajo estudio debido a las condiciones en las que fue encontrado.
El presidente Abelardo de la Espriella defendió públicamente la decisión de realizar el operativo y sostuvo que la responsabilidad por la presencia de menores dentro de las estructuras armadas corresponde a los grupos ilegales que los reclutan. Desde el Gobierno también se rechazó el uso de niños, niñas y adolescentes por parte de organizaciones armadas, mientras el Ministerio de Defensa afirmó que el ataque fue ejecutado siguiendo los estándares legales establecidos para este tipo de operaciones aéreas.
Sin embargo, el caso abrió nuevamente el debate sobre los límites de las operaciones militares cuando existe la posibilidad de que haya menores dentro de los objetivos atacados. La organización de derechos humanos Vivamos Humanos señaló que encontrar niños o adolescentes en un campamento de una estructura armada no significa, por sí solo, que exista una justificación automática para efectuar un bombardeo.
La organización recordó que las Fuerzas Militares tienen el deber de extremar las medidas de precaución cuando exista incertidumbre sobre la edad o la condición de las personas presentes en un objetivo militar. Según su pronunciamiento, en estos escenarios debe analizarse cuidadosamente la ventaja militar que se pretende obtener frente al riesgo de causar afectaciones a civiles, especialmente a menores de edad.
Vivamos Humanos también insistió en que, cuando hay indicios de presencia de niños, niñas o adolescentes, el Estado debe aplicar una “doble cautela” antes de ejecutar una acción de este tipo. Esto implica adoptar todas las medidas razonablemente posibles para evitar que los menores terminen convirtiéndose en víctimas de las operaciones militares.
La situación cobra especial relevancia porque este fue el segundo bombardeo autorizado por De la Espriella durante sus primeras tres semanas en la Presidencia. El operativo en Guaviare deja así un nuevo escenario de discusión sobre la estrategia de seguridad del actual Gobierno, particularmente frente al uso de ataques aéreos contra grupos armados que mantienen dentro de sus filas a menores de edad.
Mientras avanzan los procedimientos de identificación del último cuerpo, las autoridades continúan sosteniendo que la operación estuvo dirigida contra integrantes de una estructura armada ilegal. Al mismo tiempo, organizaciones de derechos humanos reclaman que la presencia de menores en estos escenarios obliga a extremar las precauciones y a evaluar con especial rigurosidad las consecuencias humanitarias de cada decisión militar.
🚨🚗 Un grave accidente de tránsito registrado durante la madrugada de este lunes 31 de agosto en el suroccidente de Bogotá dejó una persona muerta y generó importantes complicaciones para la movilidad en el sector. El hecho ocurrió en la localidad de Kennedy, en inmediaciones de la avenida de Las Américas con avenida Boyacá, donde las labores de las autoridades obligaron a realizar cierres temporales y provocaron largas filas de vehículos. 🏍️⚠️
El siniestro se presentó aproximadamente a las 5:18 de la mañana, en sentido oriente-occidente, y estuvo involucrado un motociclista y un peatón. De acuerdo con la información preliminar entregada por la Secretaría de Movilidad de Bogotá, el peatón habría descendido de la zona de la estación de TransMilenio o intentado ingresar a ella y, al atravesar uno de los carriles destinados al tránsito mixto, fue impactado por la motocicleta.
Al llegar los organismos de emergencia al lugar, los paramédicos confirmaron que el peatón ya no tenía signos vitales. El conductor de la motocicleta, por su parte, resultó herido y fue trasladado a un centro asistencial cercano para recibir atención médica.
Las circunstancias exactas que provocaron el accidente todavía son materia de investigación. Las autoridades deberán establecer, entre otros aspectos, la velocidad a la que se desplazaba la motocicleta y las condiciones en las que se produjo el cruce del peatón por la vía.
Debido a la fatalidad, fue necesaria la presencia de unidades especializadas de criminalística para realizar el levantamiento del cuerpo y adelantar los procedimientos correspondientes para establecer plenamente la identidad de la víctima.
La situación tuvo un impacto inmediato en la movilidad del sector. Cerca de las 5:50 de la mañana, las autoridades suspendieron el contraflujo que funcionaba sobre la avenida de Las Américas, mientras se adelantaban las labores judiciales en el lugar del accidente.
Ante el cierre, la Secretaría de Movilidad recomendó a los conductores utilizar corredores alternativos como la calle 13 y la avenida Primero de Mayo para evitar la zona afectada y reducir el impacto sobre el tráfico.
Hacia las 6:24 de la mañana, integrantes del laboratorio de criminalística de la Policía llegaron al punto y comenzaron las labores de inspección y recolección de información. Durante este procedimiento, los conductores que transitaban por el sector enfrentaron importantes retrasos y se registraron largas filas de vehículos en las vías cercanas.
El accidente ocurrió además en una zona de alta circulación, por lo que la intervención de las autoridades tuvo repercusiones sobre varios corredores utilizados diariamente por miles de ciudadanos para desplazarse entre diferentes sectores del sur y suroccidente de la capital.
Después de aproximadamente dos horas de trabajo, las labores de criminalística concluyeron. A las 7:35 de la mañana, la Secretaría de Movilidad informó que se levantaba el cierre y que nuevamente se habilitaba el tránsito por la avenida de Las Américas.
Poco después, alrededor de las 7:50 de la mañana, las autoridades reportaron que también había sido restablecido el contraflujo. Para ese momento, el flujo vehicular era considerado medio y la circulación comenzaba a recuperar sus condiciones habituales.
El accidente vuelve a poner sobre la mesa la importancia de extremar las medidas de precaución en corredores de alto tráfico, especialmente en sectores donde confluyen motociclistas, peatones, vehículos particulares y usuarios del sistema de transporte público.
Mientras avanzan las investigaciones para determinar con precisión cómo ocurrió el siniestro, las autoridades reiteraron la necesidad de que todos los actores viales respeten las señales de tránsito y mantengan especial atención al circular por zonas cercanas a estaciones y cruces de alta circulación.
🚨🇨🇴 La Presidencia de la República salió al paso de la polémica generada por la designación del sacerdote y abogado Rodolfo Andrés Londoño de la Espriella como representante del Gobierno ante los consejos superiores de varias universidades públicas. El Ejecutivo negó que exista algún vínculo familiar entre Londoño y el presidente Abelardo de la Espriella, después de que desde el Congreso se acusara al Gobierno de incurrir en un posible caso de nepotismo. ⚖️🏛️
La controversia comenzó luego de que se conociera que Londoño de la Espriella fue designado como representante presidencial ante los consejos superiores de la Universidad Pedagógica Nacional, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Valle y la Universidad del Atlántico. La designación hace parte de los cambios realizados por el Gobierno en la representación estatal dentro de diferentes universidades públicas, mediante el Decreto 1310 del 25 de agosto de 2026.
El nombre del sacerdote generó cuestionamientos debido a que comparte los apellidos Londoño de la Espriella con el jefe de Estado. La representante a la Cámara por el Pacto Histórico Isabel Vera aseguró inicialmente que se trataba de un primo del presidente y anunció acciones legales para solicitar la revocatoria del nombramiento, argumentando un posible conflicto de intereses y presunto nepotismo.
Ante estas acusaciones, la Casa de Nariño emitió un comunicado para aclarar que Rodolfo Londoño de la Espriella no tiene ningún vínculo familiar ni parentesco con Abelardo de la Espriella. El Gobierno sostuvo que la coincidencia en los apellidos no constituye una relación de consanguinidad, afinidad o parentesco entre ambos.
La Presidencia también explicó que el sacerdote fue escogido por sus características profesionales y su experiencia. Londoño es abogado de la Universidad Javeriana, sacerdote y capellán de la Presidencia de la República, además de contar con experiencia relacionada con el ámbito académico y religioso.
Otro de los puntos aclarados por el Gobierno está relacionado con la naturaleza de la designación. La Presidencia aseguró que la representación ante los consejos superiores universitarios no es un cargo remunerado, por lo que Londoño no recibe salario, honorarios ni ningún otro tipo de pago por ejercer esta función.
El Gobierno señaló además que la participación de sus representantes en los consejos superiores busca fortalecer la interlocución entre el Ejecutivo y las instituciones de educación superior públicas, así como acompañar los procesos de discusión y toma de decisiones dentro de estos organismos.
La polémica, sin embargo, había escalado antes de que se conociera la aclaración oficial. La representante Isabel Vera había anunciado que preparaba una demanda contra la designación y sostuvo que, si existía un vínculo familiar con el presidente, podría configurarse una prohibición constitucional relacionada con el nombramiento de familiares de altos funcionarios.
Incluso se habían producido advertencias sobre posibles acciones judiciales contra quienes hubieran realizado o respaldado la designación. En ese contexto, el Gobierno decidió hacer pública la aclaración sobre la inexistencia de parentesco para responder directamente a las acusaciones.
La confusión también fue alimentada por informaciones contradictorias publicadas durante los últimos días. Algunas versiones periodísticas llegaron a presentar a Rodolfo Londoño de la Espriella como primo hermano del presidente, mientras que posteriormente la Presidencia negó categóricamente esa relación.
Con la aclaración oficial, el Gobierno busca cerrar el debate sobre un supuesto caso de nepotismo y defender la legalidad de la designación. No obstante, la congresista Isabel Vera ha cuestionado la decisión y mantiene su intención de acudir a las autoridades para revisar el nombramiento.
El caso vuelve a generar discusión sobre los criterios utilizados por el Ejecutivo para seleccionar a sus representantes en las universidades públicas y sobre la necesidad de garantizar transparencia e independencia en este tipo de designaciones.
🚨🇨🇴 Un nuevo episodio de disturbios en inmediaciones de la Universidad de Antioquia generó una fuerte polémica en Medellín, luego de que cerca de 100 personas bloquearan la calle Barranquilla durante una protesta contra políticas del Gobierno. La situación terminó en enfrentamientos con la Fuerza Pública, después de que una tanqueta de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden, Undmo, llegara al lugar para despejar la vía. 🚔
Los hechos ocurrieron durante la noche del jueves 27 de agosto. Según el reporte de El Colombiano, los manifestantes ocuparon la calle Barranquilla, una de las principales vías del sector y un corredor utilizado para acceder a centros hospitalarios y servicios de urgencias.
Ante el bloqueo, las autoridades hicieron presencia en el lugar y desplegaron una tanqueta del Undmo, que utilizó chorros de agua para dispersar a los manifestantes. Posteriormente se produjo un enfrentamiento entre algunos de los participantes de la protesta y los uniformados.
Durante los disturbios, según los registros difundidos y la información de las autoridades, algunos manifestantes lanzaron piedras y artefactos explosivos contra los policías. La confrontación provocó el cierre de la vía durante cerca de una hora y afectó la movilidad y el servicio de transporte público en el norte de Medellín.
El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, defendió la intervención de la Fuerza Pública y cuestionó las acciones de quienes participaron en el bloqueo. El funcionario aseguró que la ciudad respeta el derecho a la protesta pacífica, pero que no permitirá manifestaciones que impliquen violencia, bloqueo de vías o riesgos para terceros.
Villa afirmó que, ante la negativa de los manifestantes a permitir la recuperación de la movilidad, en el marco del Puesto de Mando Unificado, PMU, se ordenó la intervención de la Fuerza Pública.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, también respaldó el procedimiento de la Policía y sostuvo que en la ciudad se garantiza el derecho a protestar, pero no se tolerarán actos violentos ni vías de hecho.
Las declaraciones de los funcionarios generaron críticas desde sectores políticos de oposición. La congresista del Pacto Histórico Isabel Zuleta calificó de autoritaria y represiva la actuación de las autoridades y cuestionó particularmente el uso de la tanqueta para dispersar la manifestación.
Zuleta aseguró que, desde su perspectiva, las imágenes muestran una actuación desproporcionada contra quienes se encontraban protestando en las inmediaciones de la Universidad de Antioquia.
También se pronunciaron activistas y otros sectores de izquierda, quienes rechazaron la intervención policial y señalaron que las autoridades estarían intentando limitar el derecho a la movilización y la protesta social.
Sin embargo, desde la Alcaldía se defendió que la intervención no estuvo dirigida contra una protesta pacífica, sino contra el bloqueo de una vía y los actos de violencia que se produjeron posteriormente. Las autoridades señalaron que las imágenes muestran a algunos manifestantes arrojando objetos contundentes y explosivos contra los uniformados.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la discusión acerca de los límites entre el derecho fundamental a la protesta y la obligación de las autoridades de garantizar la movilidad y la seguridad de los demás ciudadanos.
La Alcaldía insistió en que la protesta está permitida siempre que se desarrolle de manera pacífica, pero advirtió que no permitirá que grupos violentos utilicen las movilizaciones para bloquear corredores estratégicos o afectar a quienes necesitan desplazarse por la ciudad.