📸🦜🇨🇴 Colombia volvió a destacarse en uno de los concursos internacionales más importantes de fotografía de aves. Los Premios de Fotografía Audubon 2026 reconocieron el talento de fotógrafos colombianos cuyas imágenes lograron capturar la belleza, el comportamiento y la importancia de distintas especies de aves. En esta edición, varios trabajos realizados en diferentes regiones del país fueron seleccionados entre los ganadores del certamen organizado por la National Audubon Society. 🌿🐦🏆
La edición número 17 de los premios reunió fotografías y videos dedicados a mostrar la diversidad de las aves del hemisferio y también los desafíos que enfrentan debido a amenazas como la pérdida de hábitat y el cambio climático.
Por segundo año consecutivo, Audubon realizó un concurso dirigido a residentes de Colombia y Chile, además de otro para participantes de Estados Unidos y Canadá. En la categoría correspondiente a Colombia y Chile fueron entregados nueve reconocimientos, entre ellos varios que quedaron en manos de fotógrafos colombianos.
La selección fue realizada por jurados que evaluaron de manera anónima miles de trabajos, buscando imágenes capaces de representar tanto la belleza de las especies como las historias que existen detrás de cada fotografía.
Fotógrafos colombianos llevaron sus aves al escenario internacional
Entre los reconocidos aparece Santiago Pérez Rincón, ganador del Premio a la Conservación por una fotografía del loro orejiamarillo, una de las especies de aves más representativas y amenazadas de los Andes colombianos.
La imagen fue tomada en el Cañón del Río Anaime, en el Tolima, y muestra a esta especie en un contexto que permite destacar la importancia de proteger los ecosistemas donde habita.
El loro orejiamarillo, cuyo nombre científico es Ognorhynchus icterotis, se encuentra estrechamente relacionado con los bosques altoandinos y con las palmas de cera, por lo que su conservación está directamente vinculada con la protección de estos ambientes.
Otro de los colombianos destacados fue Santiago Giraldo, quien recibió el Premio Plantas para las Aves de Colombia por una fotografía en la que aparecen un loro orejiamarillo y una palma de cera del Quindío.
Esta categoría busca precisamente mostrar la relación entre las aves y las plantas de las que dependen para alimentarse, refugiarse o reproducirse, resaltando que la conservación de una especie muchas veces depende también de preservar todo el ecosistema que la rodea.
Un joven fotógrafo también fue reconocido
El talento colombiano estuvo representado además por Juan David Camacho Márquez, quien obtuvo el Premio Juvenil con una fotografía de una reinita del Canadá, especie migratoria que pasa parte del año en Sudamérica.
La imagen fue capturada en El Queremal, Valle del Cauca, y muestra al ave sobre una rama junto a una telaraña cubierta de gotas de rocío.
Para Camacho Márquez, conseguir la fotografía tuvo un significado especial, pues había intentado durante tres años obtener una imagen que representara de manera adecuada a esta especie.
La reinita del Canadá, Cardellina canadensis, es un ave migratoria de larga distancia. Durante la temporada no reproductiva se encuentra principalmente en Sudamérica y utiliza diferentes ecosistemas de los Andes, donde puede formar parte de grupos de aves que se desplazan en busca de alimento.
El jurado destacó precisamente la composición de la imagen, la nitidez y el momento exacto en que el ave parece observar la telaraña.
El guácharo también fue protagonista
Otro de los reconocimientos para Colombia fue para Faber Mosquera Álvarez, ganador en la categoría Aves en los paisajes de Colombia con una fotografía de un guácharo.
La imagen fue capturada en el Cañón de los Guácharos, en el Quindío, dentro de un ambiente de cueva donde las condiciones de luz representaban un desafío importante para el fotógrafo.
Mosquera tuvo que prepararse técnicamente para conseguir congelar el movimiento del ave durante su vuelo. La fotografía requirió una combinación de paciencia, precisión y conocimiento de las condiciones del lugar.
El guácharo, Steatornis caripensis, es una especie nocturna que utiliza sistemas de cuevas para descansar y reproducirse y que posee características sensoriales particulares que le permiten orientarse en ambientes oscuros.
La fotografía permitió llevar al concurso internacional una imagen de uno de los habitantes más particulares de los ecosistemas de Colombia.
Colombia y Chile compartieron protagonismo
Aunque los fotógrafos colombianos tuvieron una presencia importante, el Gran Premio correspondiente al concurso de Colombia y Chile fue para el chileno Francisco Castro Escobar, gracias a una fotografía de un tucúquere captada en la Reserva Natural Paposo, en la región de Antofagasta.
La imagen muestra al ave entre la vegetación del desierto costero chileno y fue tomada durante las primeras horas de la mañana.
El fotógrafo relató que tuvo que caminar durante varias horas y acercarse cuidadosamente al animal para no perturbarlo. El resultado fue una imagen que terminó siendo elegida como la ganadora principal de esta región.
El premio incluye un reconocimiento económico de 5.000 dólares y un viaje a la Antártida con HX Expeditions, una experiencia que combina observación de aves, exploración y conservación.
La fotografía como herramienta para proteger la biodiversidad
Más allá de los reconocimientos individuales, los Premios de Fotografía Audubon buscan utilizar las imágenes como una forma de acercar al público a la realidad de las aves y los ecosistemas que habitan.
Las fotografías permiten mostrar especies que muchas personas no tienen la oportunidad de observar directamente y, al mismo tiempo, ayudan a explicar las amenazas que enfrentan.
En el caso colombiano, esto cobra especial importancia debido a la enorme diversidad de aves que existe en el territorio nacional.
Especies como el loro orejiamarillo y el guácharo representan diferentes ecosistemas y demuestran la variedad de ambientes que pueden encontrarse en Colombia, desde los bosques andinos hasta los sistemas de cavernas.
Las imágenes premiadas también muestran que detrás de una fotografía de naturaleza existe un proceso que requiere conocimiento del comportamiento de los animales, paciencia y respeto por los espacios donde viven.
Un reconocimiento al talento y a la naturaleza colombiana
Los resultados de esta edición de los premios dejan nuevamente a Colombia como protagonista en la fotografía internacional de naturaleza.
Las imágenes de Santiago Pérez Rincón, Santiago Giraldo, Juan David Camacho Márquez y Faber Mosquera Álvarez no solo fueron valoradas por su calidad artística, sino también por la capacidad de mostrar diferentes especies y paisajes del país.
Cada fotografía cuenta una historia distinta: desde la conservación del loro orejiamarillo hasta la relación entre las aves y las plantas, pasando por las migraciones de especies que recorren miles de kilómetros y los desafíos de fotografiar aves en ambientes oscuros.
El reconocimiento también demuestra el potencial que tiene la fotografía de naturaleza para generar conciencia sobre la biodiversidad y la necesidad de conservar los ecosistemas.
Los ganadores serán destacados en la edición impresa de septiembre de 2026 de la revista Audubon, mientras que las 100 mejores fotografías de la competencia serán anunciadas el próximo 23 de septiembre.
Así, la biodiversidad colombiana vuelve a quedar retratada ante una audiencia internacional. Esta vez, a través de imágenes que no solamente muestran la belleza de sus aves, sino que también recuerdan que detrás de cada especie existe un ecosistema que necesita ser protegido.
🎨🖤 El mundo del arte contemporáneo está de luto por la muerte de Yayoi Kusama, una de las artistas japonesas más influyentes del último siglo y reconocida mundialmente por sus característicos lunares, patrones repetitivos y célebres instalaciones inmersivas. Kusama falleció el pasado 14 de agosto en un hospital de Tokio, a los 97 años, aunque la noticia fue confirmada públicamente este jueves 27 de agosto.
La noticia fue comunicada por las compañías que gestionaban su obra, que señalaron que la artista mantuvo su actividad creativa prácticamente hasta el final de su vida. Según el comunicado, continuó pintando durante sus últimos días y mantuvo su exploración artística alrededor del amor eterno y el alma. La causa de su muerte no fue revelada.
Yayoi Kusama nació el 22 de marzo de 1929 en Matsumoto, Japón. Desde aproximadamente los 10 años comenzó a desarrollar los patrones que posteriormente se convertirían en una de las principales características de su obra: los lunares, las redes y las formas repetitivas.
La propia artista contó que sus primeras experiencias visuales estuvieron relacionadas con unas visiones que tuvo durante su infancia. Aquellas imágenes, que describió como patrones que parecían extenderse por las paredes, ventanas y hasta su propio cuerpo, terminaron convirtiéndose en una fuente fundamental para su lenguaje artístico.
Su carrera comenzó en Japón, pero a finales de la década de 1950 decidió trasladarse a Estados Unidos. En Nueva York entró en contacto con las corrientes de vanguardia y comenzó a experimentar con pinturas de gran formato, esculturas, instalaciones, performances y otras expresiones que desafiaban las convenciones del arte de aquella época.
En Estados Unidos también desarrolló obras relacionadas con el movimiento contracultural de los años sesenta. Participó en performances y acciones públicas en las que utilizó los lunares, la pintura corporal y otros elementos para abordar temas como la sexualidad, la identidad, la guerra y la sociedad.
Uno de los aspectos más particulares de su trayectoria fue la manera en que convirtió sus experiencias personales y sus visiones en una propuesta artística reconocible a nivel mundial. Los puntos, las redes y la repetición terminaron convirtiéndose en una especie de universo propio que podía aparecer tanto en pinturas como en esculturas, instalaciones y espacios completos.
Entre sus creaciones más famosas están las Infinity Mirror Rooms, instalaciones inmersivas en las que espejos, luces y reflejos generan la sensación de encontrarse en un espacio aparentemente infinito. Estas obras ayudaron a convertir a Kusama en una figura especialmente popular entre nuevas generaciones de espectadores.
También son reconocibles sus esculturas de calabazas cubiertas de lunares. Una de las más famosas se encuentra en Naoshima, Japón, donde se convirtió en uno de los símbolos de la relación entre el arte contemporáneo y los espacios públicos.
Kusama no se limitó a las artes visuales. Su producción también incluyó literatura, poesía, performance y otras expresiones artísticas. Su trayectoria fue reconocida con numerosos premios y distinciones, entre ellos la Orden de Cultura de Japón y el Praemium Imperiale, uno de los reconocimientos internacionales más importantes del mundo del arte.
En 1970 regresó a Japón después de su etapa en Estados Unidos. Posteriormente decidió ingresar voluntariamente en una institución psiquiátrica de Tokio, donde permaneció durante décadas mientras continuaba desarrollando su producción artística. Su estudio se encontraba cerca de la institución y desde allí mantuvo una actividad creativa constante.
Su obra terminó trascendiendo los museos y las galerías. Los lunares, las calabazas y los espacios de espejos se convirtieron en elementos reconocibles internacionalmente y llevaron su trabajo a exposiciones en importantes instituciones culturales alrededor del mundo.
La artista también tuvo una fuerte presencia en la cultura popular y colaboró con importantes marcas de moda. Esa combinación entre arte contemporáneo, diseño y cultura masiva contribuyó a convertirla en una de las creadoras japonesas más conocidas a nivel global.
🕊️ Tras cerca de 48 horas de búsqueda, fue encontrado sin vida Darío Patiño Rivera, padre del periodista y presentador José Fernando Patiño, quien permanecía atrapado entre los escombros de un edificio en Cali luego del terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto. La confirmación fue realizada por el propio comunicador, quien durante los últimos dos días había pedido ayuda para localizar y rescatar a su padre. 😔🇨🇴
José Fernando Patiño confirmó la noticia a través de sus redes sociales y explicó que el cuerpo de su padre finalmente pudo ser recuperado de entre los restos de la edificación donde se encontraba cuando ocurrió el fuerte movimiento telúrico.
El periodista había vivido momentos de enorme angustia desde que se conoció que Darío Patiño Rivera permanecía desaparecido. Desde las primeras horas posteriores al terremoto, Patiño utilizó sus redes sociales y diferentes medios de comunicación para solicitar información y pedir apoyo a los organismos de emergencia y a la comunidad que se encontraba cerca del lugar.
La incertidumbre aumentó debido a las condiciones en las que quedó el edificio. Familiares y vecinos comenzaron inicialmente a retirar los escombros con sus propias manos, mientras intentaban establecer si había personas con vida en el interior de la estructura.
En uno de sus mensajes, el comunicador había asegurado que su padre había dado señales de vida, por lo que mantenía la esperanza de que pudiera ser rescatado. Mientras se desplazaba hacia Cali, continuó solicitando ayuda para acelerar las labores de búsqueda.
La situación también fue narrada por Patiño durante una transmisión de Blu Radio, donde relató el impacto de encontrarse personalmente afectado por una tragedia que normalmente cubría como periodista. En medio de la emergencia, reconoció que la experiencia había sido especialmente difícil para él y su familia.
Durante las primeras horas, los familiares y habitantes de la zona permanecieron concentrados en el lugar del colapso, intentando encontrar cualquier señal que permitiera ubicar al adulto mayor. La búsqueda se extendió durante dos días, hasta que finalmente los equipos de rescate lograron recuperar el cuerpo.
Tras conocer el desenlace, José Fernando Patiño publicó un mensaje de agradecimiento dirigido a las personas que participaron en las labores. El periodista destacó especialmente el trabajo de los rescatistas, voluntarios, familiares, vecinos y ciudadanos que acompañaron a su familia durante las horas de incertidumbre.
El comunicador también agradeció a quienes ayudaron a mantener viva la esperanza durante el proceso. Su mensaje reflejó el dolor provocado por la pérdida, pero también el reconocimiento hacia quienes estuvieron presentes durante la búsqueda.
El caso de Darío Patiño Rivera se suma a las historias que han surgido desde Cali después del terremoto y que muestran el impacto humano de la emergencia. Detrás de las cifras de víctimas y personas desaparecidas se encuentran familias que han pasado horas o días esperando noticias de sus seres queridos.
La tragedia también evidenció la complejidad de las labores de rescate en las estructuras que colapsaron después del movimiento telúrico. Los equipos especializados han tenido que trabajar cuidadosamente debido al riesgo de nuevos desprendimientos y a las condiciones inestables de algunas edificaciones.
Durante la emergencia, Patiño también tuvo un encuentro con el alcalde de Cali, Alejandro Eder, mientras continuaban las labores para localizar a su padre. Las imágenes de ese momento reflejaron la tensión y el dolor que atravesaba la familia en medio de la búsqueda.
El fallecimiento de Darío Patiño Rivera deja una profunda tristeza en su familia y en quienes siguieron el llamado del periodista durante estos días. Su caso se convirtió en uno de los testimonios que han permitido conocer de cerca la angustia que viven las familias de las personas atrapadas o desaparecidas tras el terremoto.
🎬🔥 La polémica entre Lina Tejeiro y el chef Nicolás de Zubiría en ‘MasterChef Celebrity’ no terminó cuando finalizó el capítulo. Después de la emisión del programa, la actriz aseguró que una parte del enfrentamiento fue eliminada en la edición y confesó cuál fue la frase que le dijo al jurado, pero que nunca salió al aire. Sus declaraciones provocaron un intenso debate entre los seguidores del reality.
El momento de tensión ocurrió durante la evaluación del plato que Lina Tejeiro preparó junto al comediante Tavo Bernate. Ambos presentaron unos aborrajados rellenos de queso y bocadillo acompañados de una salsa elaborada con suero costeño y piña. Aunque los jurados destacaron algunos aspectos técnicos de la preparación, cuestionaron el equilibrio de sabores, al considerar que el toque dulce predominaba sobre el resto del plato.
Ante las observaciones de Nicolás de Zubiría, la actriz respondió: “Le pusimos queso costeño para darte gusto porque a ti no te gusta el dulce”. Más adelante, cuando continuaron las críticas, agregó frente a las cámaras: “Qué bueno, pensé que todo iba a ser malo; a él no le gusta nada”, comentario que sorprendió al chef y generó numerosas reacciones entre los televidentes.
Sin embargo, horas después Lina aseguró que el intercambio fue mucho más intenso de lo que mostró la televisión. A través de su cuenta en la red social X escribió entre risas: “Jajaja y eso que quitaron el pedazo donde le dije que no tenía un pelo de buena gente”, revelando que esa fue una de las frases que no hizo parte de la versión emitida por el Canal RCN. La confesión despertó opiniones divididas entre quienes respaldaron su sinceridad y quienes calificaron sus palabras como una falta de respeto hacia el jurado.
La actriz también defendió su comportamiento y afirmó que no está dispuesta a cambiar su forma de ser para evitar críticas. En otro de sus mensajes señaló que prefiere expresar lo que piensa, aunque eso genere controversia, y aseguró que quienes la conocen saben que siempre ha sido una persona directa. Además, sostuvo que los realities suelen mostrar solo una parte de lo que realmente ocurre durante las grabaciones.
Las publicaciones de Lina Tejeiro alimentaron aún más la discusión en redes sociales. Algunos usuarios respaldaron su autenticidad y consideraron que fue espontánea al responder al jurado, mientras que otros cuestionaron el tono de sus comentarios y señalaron que existe una diferencia entre defender un punto de vista y faltar al respeto durante una competencia.