En una polémica revelación, los residentes de Yopal expresan su enojo ante la inversión de más de 18 mil 446 millones de pesos realizada por el Alcalde Luis Eduardo Castro para destruir el sendero ecológico en el sector del caño de aguas lluvias La Campiña. La indignación surge por el caos generado por el contratista Asosupro, que, según los habitantes, dejó un rastro de destrucción en lugar de un prometido parque ecológico.
Los ciudadanos, visiblemente molestos, denuncian la desaparición de árboles y la falta de claridad sobre el destino final del proyecto. Irma Riaño, residente del sector, exige respuestas: «No le vemos ni comienzo, ni fin, no sabemos en qué va a parar. Dijeron que se trataba de un parque ecológico, pero solo se observan montículos de tierra. Se requiere que el alcalde responda».
Carlos Ramírez, otro vecino afectado, señala la duración de más de cuatro meses en la destrucción del ecosistema, resaltando la falta de supervisión de entes de control. Además, denuncia excavaciones irregulares, incluida una para la derivación del servicio de acueducto.
El contratista, Unión Temporal Parque Yopal, la interventoría a cargo del Consorcio Interyopal y la ejecución por parte de Asosupro, son señalados como responsables de este desastre ambiental. Este caso se suma a otros parques en Yopal que, en lugar de convertirse en espacios recreativos, permanecen cerrados, convirtiéndose en refugios para la delincuencia y el consumo de drogas, dejando a niños y jóvenes de los barrios sin acceso.