El Gobierno de Corea del Sur denunció que varias aeronaves militares de China y Rusia ingresaron en la Zona de Identificación de Defensa Aérea de Corea (KADIZ), un área de vigilancia establecida para detectar con anticipación posibles amenazas, aunque no forma parte del espacio aéreo soberano del país.
De acuerdo con el Estado Mayor Conjunto surcoreano, la incursión motivó el despliegue inmediato de aviones de combate para monitorear los movimientos de las aeronaves y responder de forma preventiva. Las autoridades precisaron que los aviones extranjeros no violaron el espacio aéreo territorial de Corea del Sur, pero sí ingresaron a la zona de defensa sin notificación previa.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de China informó que las fuerzas aéreas china y rusa realizaron una patrulla aérea estratégica conjunta como parte de su programa anual de cooperación militar. Según Beijing, la operación no estuvo dirigida contra ningún país y buscó fortalecer la coordinación entre ambos ejércitos.
El episodio ocurre en un contexto de creciente tensión en la región del Indo-Pacífico, donde Corea del Sur ha reforzado recientemente sus capacidades militares, incluyendo un plan para formar a 500.000 operadores de drones con el objetivo de responder a amenazas regionales, especialmente las provenientes de Corea del Norte.