Desde el pasado 5 de febrero, la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres ha estado compartiendo conocimientos, experiencias y coordinando acciones para reducir las afectaciones causadas por una variedad de desastres naturales, incluyendo incendios, sequías, inundaciones, deslizamientos, vendavales, avalanchas y otras situaciones que puedan surgir durante este cuatrienio en los diferentes territorios de la región.
Guiados por el principio «El conocimiento como principio de prevención», Guillermo Velandia Granados, jefe de esta oficina, ha compartido su experiencia en Gestión del Riesgo de Desastres con más de 400 funcionarios, alcaldes y líderes comunales.
Velandia Granados, quien anteriormente ocupó el cargo de subdirector de Reducción en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, ha brindado apoyo en la respuesta a diversas emergencias de gran magnitud en el país. Además, es candidato a Magister en esta materia.
Durante este período, se ha recorrido un total de 2.560 km en todo el territorio, identificando y priorizando 29 puntos de alto riesgo en cada localidad para su gestión e intervención adecuadas. Sitios vulnerables y de alta complejidad, como El Espejo en Chámeza, la pérdida de vía en Recetor, El Volcán en Támara, pasos críticos en la vía principal de Nunchía, y zonas inundables en Pore, Paz de Ariporo y Trinidad, entre otros, han sido identificados como áreas que requieren intervención inmediata para prevenir posibles afectaciones.