Los exintegrantes de las antiguas FARC que hacen parte del proceso de reincorporación solicitaron garantías al presidente electo, Abelardo de la Espriella, para la implementación del Acuerdo de Paz y la protección de quienes dejaron las armas, tras considerar que la política de Paz Total del gobierno saliente dejó resultados negativos.
Los firmantes del acuerdo señalaron que corresponde al nuevo Gobierno cumplir los compromisos adquiridos por el Estado colombiano, especialmente en materia de seguridad, reincorporación y desarrollo de los territorios afectados por el conflicto. También expresaron preocupación por el incremento de la violencia contra excombatientes y líderes sociales.
El pronunciamiento se produce en medio de la transición presidencial y luego de que De la Espriella reiterara que su administración cambiará la estrategia frente a los grupos armados ilegales. El presidente electo ha manifestado que dará un plazo para el sometimiento a la justicia y que no mantendrá políticas de negociación en los mismos términos que el gobierno anterior.
Los excombatientes insistieron en que el cumplimiento del Acuerdo de Paz debe ser una política de Estado, independiente del gobierno de turno, y solicitaron que se garantice la continuidad de los programas de reincorporación, así como la protección de las comunidades y de quienes firmaron la paz.