El Instituto Nacional de Vías (Invías) volvió a justificar los retrasos en la rehabilitación de la carretera Sogamoso–Aguazul, específicamente en el kilómetro 82, en el tramo entre Curisí y Pajarito en Boyacá. En este sector, afectado desde hace meses por un deslizamiento masivo, Invías declaró una “urgencia manifiesta” para agilizar la intervención. Según el instituto, hasta el momento se han removido más de 90.000 metros cúbicos de material del talud afectado, y se completaron seis terrazas en la parte alta de la montaña para facilitar el proceso de excavación y transporte del material acumulado hacia la zona de acopio.
La entidad detalló que el 20 de septiembre un nuevo deslizamiento de gran magnitud complicó las labores y generó más pérdidas de banca en la vía. Además, a esta situación se sumaron factores externos como reclamos de la comunidad local y las fuertes lluvias de octubre, lo que según Invías ha generado nuevos retrasos en el cronograma.
En cuanto a la reapertura del tramo, Invías estima que para la segunda quincena de diciembre se podrá habilitar una vía provisional para vehículos livianos, con la posibilidad de extenderla luego a vehículos de tipo turbo.
En un comunicado, Invías enfatizó que su prioridad es «garantizar una transitabilidad segura» en este importante corredor que conecta Boyacá con Casanare, y que constituye una vía clave para la integración de la Orinoquía con el centro del país.